Los ministerios de Economía y Trabajo volvieron a enfrentarse ayer a costa del registro horario y su puesta en marcha. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, pidió en una entrevista con la cadena Ser, que el nuevo registro horario incluya un plazo de adaptación para las pequeñas y medianas empresas de un año y no de 20 días, como figura en el proyecto que recibió el informe desfavorable del Consejo de Estado. Desde el ministerio que dirige Yolanda Díaz, se le respondió que la redacción del real decreto ya recoge un plazo de hasta seis meses.
Cuerpo ya aseguró en una entrevista este fin de semana con La Vanguardia que avanzar en el registro horario “es un objetivo del Gobierno”. “Compartimos, por supuesto, el objetivo, entre otras cosas porque nos va a permitir reducir la jornada de manera efectiva”, aseguró, pero apuntando que “la implementación tiene que ser equilibrada, permitiendo a nuestras empresas, en particular a las pymes, ser capaces de llevarla a cabo con garantías”. En las declaraciones de ayer, el ministro señaló que es importante la “transitoriedad” en la obligación de que el registro horario sea digital para que las pymes puedan irse adaptando “sin un coste adicional”.
El Consejo de Estado emitió un informe desfavorable sobre el registro y pidió más flexibilidad
Para Cuerpo, este equilibrio en la implementación significa, según apuntó ayer, que el nuevo registro horario tenga en cuenta “las condiciones reales” del tejido productivo. En este sentido, apuntó, y de ahí vino el nuevo choque, que unas de las propuestas que Economía puso sobre la mesa es que las pymes, “en vez de los 20 días que propone actualmente el texto, tengan un año” para su adaptación a la norma. Se suma esta nueva discrepancia con la postura de Trabajo con el nuevo registro horario al reciente dictamen del Consejo de Estado, muy crítico con la norma del registro, en el que se recogen argumentos sostenidos por Economía, por CEOE y Cepyme.
El Ministerio de Trabajo y Economía Social aclaró por su parte este punto a las pocas horas de las declaraciones de Cuerpo, afirmando que la redacción del real decreto del nuevo registro horario ya recoge un plazo de seis meses para que las empresas puedan digitalizar el registro de jornada de sus empleados. Niega así el departamento dirigido por Yolanda Díaz que haya un período de solo 20 días.
Fuentes del Ministerio de Trabajo ya afirmaron la semana pasada que no van a introducir ningún cambio para que el registro sea más laxo en el caso de las pequeñas empresas. Generaría, en su opinión, una discriminación con relación a las grandes y aseguraron que la norma ya contempla que las pymes estén acompañadas en el proceso de introducir una mejora del registro horario.
Las mismas fuentes aseguraron que no van a hacer esta propuesta que el Ministerio de Economía quiere, ya que el objetivo de la norma es vigilar un cumplimiento efectivo de las 40 horas semanales y que no haya abuso de las horas extraordinarias.
Por otro lado, el ministro aseguró que el Gobierno está revisando el cuadro macroeconómico que sirve de base para la elaboración de los presupuestos generales del Estado, para adaptar sus previsiones al nuevo contexto geopolítico. Cuerpo detalló que se están examinando las perspectivas de crecimiento y de inflación para este año, y recordó que el Banco de España, en las proyecciones que presentó el pasado viernes, revisó al alza el PIB, pero sobre todo la inflación.
El Gobierno revisó al alza el cuadro macroeconómico en noviembre del 2025, con la promesa de presentar los presupuestos del Estado en el primer trimestre del 2026, ya con retraso respecto a los plazos habituales. Desde noviembre del 2025 hasta la fecha, el escenario económico ha cambiado con la guerra en Irán y la subida de los precios, y las nuevas cuentas públicas no han llegado a presentarse.
