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Se corre el riesgo de tener que vender criptomonedas para pagar impuestos ante falta de liquidez.
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La solución, apuntan desde CL Cripto, es apelar a los préstamos colateralizados con stablecoins.
La temporada de declaración de impuestos en España pone de relieve las fricciones existentes entre el ecosistema de bitcoin (BTC) y el sistema financiero tradicional. Los contribuyentes que han generado ganancias patrimoniales con BTC y otras criptomonedas enfrentan actualmente dos problemas críticos: la generación de eventos fiscales en cadena y los bloqueos operativos por parte de las entidades bancarias.
El primer inconveniente surge de la propia naturaleza del impuesto sobre la renta. Muchos inversionistas de criptomonedas, tras obtener rendimientos significativos —por ejemplo, una ganancia de 20.000 euros que deriva en un pago de 4.000 euros a Hacienda de España—, no disponen de la liquidez necesaria en moneda fiduciaria para liquidar la deuda.
Esta carencia obliga al usuario español a vender parte de sus tenencias en monedas digitales. Sin embargo, esta acción genera lo que Jesús Lorente, CEO de la consultora fiscal CL Cripto, denomina «la pescadilla que se muerde la cola».
Es decir: al vender para pagar el impuesto del ejercicio anterior, se genera automáticamente un nuevo evento fiscal que deberá declararse y pagarse el año siguiente ante la Hacienda de España. Esto, explica Lorente, crea un bucle de deuda y descapitalización difícil de romper.
El segundo obstáculo se presenta cuando el inversionista logra realizar la venta. Al intentar transferir los fondos desde un exchange hacia una entidad bancaria tradicional para efectuar el pago del impuesto, es frecuente que las entidades financieras bloqueen las cuentas por políticas internas de cumplimiento y riesgo.
Esto, de acuerdo con Lorente, deja al contribuyente en una situación de vulnerabilidad, con la obligación legal de pagar, pero con sus fondos retenidos por el sistema bancario.
Para evitar estos conflictos, desde CL Cripto se apunta hacia una solución financiera que gana tracción en el mercado: los préstamos garantizados con criptomonedas. Según explica Lorente, utilizar plataformas que permiten dejar stablecoins o bitcoin como colateral a cambio de un préstamo en euros permite obtener la liquidez necesaria sin activar el hecho imponible.
«Dejar un activo como colateral no genera un evento fiscal porque tú no lo estás vendiendo. Simplemente le estarías diciendo al tercero que te lo guarde (…) desde el punto de vista de la renta, no generamos un evento fiscal», señala el también asesor fiscal y administrador de empresas.

Además, el uso de servicios que integran un IBAN (código de identificación del número de cuenta) propio facilita la operatividad, evitando los bloqueos sistemáticos de la banca convencional.
No obstante, hay que tomar en cuenta que, aunque los préstamos colateralizados con stablecoins podrían ser una solución a los problemas identificados por CL Cripto, también presentan ciertos riesgos. Entre ellos, la acumulación de intereses, así como la liquidación del activo colateral.
Un estrategia con doble intención
Todo lo anterior aplica a los inversores españoles obligados a declarar sus tenencias de criptomonedas ante Hacienda este 2026. Estos últimos ya no tienen mucho margen de maniobra, considerando que ese país está acelerando el reporte obligatorio de monedas digitales mediante nuevos modelos de declaración, como el 175, como ha informado CriptoNoticias.
En todo caso, la utilización de préstamos colateralizados se perfila como una herramienta técnica. Permite a quienes invierten en bitcoin y criptomonedas cumplir con el fisco y resguardar su posición a largo plazo en el mercado de las monedas digitales.
La idea es atender las obligaciones tributarias sin descapitalizarse ni entrar en un bucle fiscal infinito, legitimando el uso de las finanzas descentralizadas y plataformas híbridas como aliados de la planificación fiscal.
