Cada vez que una crisis dispara el precio de los carburantes en Francia, Total Energies decide poner un tope para aliviar a los consumidores. Esta vez ha vuelto a ser de 1,99 euros por el litro de la gasolina de 95 octanos más habitual y 2,09 euros por el gasóleo, bastante por debajo de sus competidores. Se trata de un gesto que agradece el Gobierno en su lucha contra la inflación. En el fondo es una operación de marketing, pero también puede atribuirse a una cierta responsabilidad social heredada de su origen como empresa estatal, la Compagnie Française des Pétroles, fundada en 1924.
Al frente de este gigante global del sector energético se halla Patrick Pouyanné, que lleva ya casi 12 años en el puesto. Es uno de los principales capitanes industriales del país. De 62 años, padre de cuatro hijos, corpulento y amante del rugby, posee un estilo jovial y muy directo. El número uno de Total Energies ha demostrado ser muy pragmático en los delicados manejos geopolíticos que son inevitables para una empresa como la suya, obligada a lidiar con las autoridades de países muy problemáticos, a menudo autocracias, y contextos internacionales cambiantes.

Hace pocas semanas, por ejemplo, se anunció que Total Energies había renunciado, bajo las presiones de la Administración Trump, a las concesiones que tenía para construir dos parques eólicos marinos en Estados Unidos. Como contrapartida, invertirá en proyectos de petróleo y gas en el propio país norteamericano, utilizando para ello los 1.000 millones de dólares que recuperará por las concesiones eólicas fallidas.
Pouyanné dirige un imperio que es muy vulnerable a las críticas de los ecologistas y de la izquierda en general. Son frecuentes los reportajes de denuncia, incluso en la televisión pública, sobre el impacto ambiental y social de proyectos de Total Energies en países africanos como Gabón, Mozambique, Angola o Camerún, por no hablar de la presencia de la compañía en Oriente Medio y Rusia. Pouyanné no se esconde, defiende su gestión y las decisiones estratégicas con convicción y argumentos. Su mantra es que el mundo, para desarrollarse, necesita energía y que la demanda crecerá, por lo que Total Energies debe asumir el reto y dar las mejores respuestas posibles desde el punto de vista medioambiental y también ético, sin olvidar la exigencia de ser rentable y, por tanto, de dar dividendos a sus accionistas. Siempre insiste en que la empresa está comprometida en la lucha contra el cambio climático y que su actividad se está diversificando con rapidez, reduciendo la parte de hidrocarburos y creciendo sin parar en las fuentes alternativas y renovables.
Total Energies se ha plegado a Trump y ha renunciado a proyectos eólicos en Estados Unidos
El hombre fuerte del petróleo francés no es un simple ejecutivo financiero elegido para dirigir una multinacional energética. Sabe el terreno que pisa, los detalles técnicos, pues estudió ingeniería de minas. Su itinerario profesional fue muy completo. Trabajó en una empresa de chips y en la filial londinense de BNP Paribas antes de recalar en diversos puestos en la administración. Fue consejero técnico del primer ministro Édouard Balladur y director de gabinete de François Fillon cuando era ministro de Tecnologías de la Información. Posteriormente trabajó en la petrolera Elf Aquitaine (absorbida por Total) en altos cargos en Angola y Qatar.
Hace unos meses, en una entrevista en la cadena LCI, Pouyanné se quejó de que en Francia se trabaje menos que en otros países y de que la reforma de las pensiones fuera anulada. Preguntado sobre su salario, dijo que gana unos cuatro millones de euros de salario base anual, a lo que se añaden bonus en acciones y dividendos, en total “una decena de millones”. “Considero que ya pago suficientes impuestos, pero si la colectividad pide que pague más, no tengo problema”, afirmó, aunque alertó de que Francia, con su presión impositiva ya muy alta, debe de ir con cuidado para no desincentivar aún más a los emprendedores. “Se quiere redistribuir antes de fabricar el pastel –enfatizó–. Antes se debe producir riqueza en este país”.

