
La Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto) ha pedido medidas “urgentes” para amortiguar una situación “crítica” y “grave” para el sector por la guerra en Oriente Medio, que está golpeando desde el coste del material a la energía o la demanda. Entre sus propuestas incluye la reducción temporal de peajes, cargos y otros costes regulados en el coste energético; líneas de financiación y avales públicos, y mayor “flexibilidad regulatoria”.
La patronal busca que se mueva ficha ante los “efectos sobre los mercados energéticos, la logística global y el entorno económico” de un conflicto que se está prolongando más de lo esperado y llega a sus dos meses. Apunta que se sufre un incremento de los costes operativos, encarecimiento de materiales -sobre todo plásticos derivados del petróleo- y un impacto sobre el coste energético y logístico, con incertidumbre sobre la evolución de la demanda. Esto afecta “de forma directa” a los proveedores, dependientes de cadenas internacionales, intensivos en energía y con producciones que requieren “una elevada estabilidad”.
“Estamos ante una situación crítica que se está alargando en el tiempo y para la cual se precisan medidas concretas y con suficiente impacto por parte de la Administración para apoyar a las empresas”, apunta José Portilla, director general de la asociación. Las medidas que se piden son similares a las aplicadas en pandemia y pretenden “preservar la competitividad y el empleo”.
El sector factura unos 41.200 millones de euros, con 325.200 empleos directos, según las cifras de la patronal. El 60% de la producción se exporta.
