Buenas noticias para el sector de la automoción español. Este viernes, Stellantis ha anunciado que la expansión planificada de su asociación estratégica con la china Leapmotor supondrá la producción de dos nuevos modelos eléctricos en España: uno en la planta de la firma en Figueruelas (Zaragoza) y otro en la de Villaverde (Madrid), una factoría cuya venta al fabricante chino está estudiando Stellantis.
La llegada de un nuevo vehículo es muy positiva para la planta madrileña, que no tenía un plan claro para cuando dejara de ensamblar el actual Citröen C4 y C4 X, un futuro que ahora ve despejarse con este nuevo modelo, que podría llegar en el primer semestre de 2028.
Además, Stellantis anuncia en su comunicado que “se está estudiando la posible transferencia de la propiedad de la planta a la filial española de Leapmotor Internacional (LPMI)”, la empresa conjunta creada a finales de 2023 por ambas compañías. En aquel momento, Stellantis invirtió 1.500 millones de euros para hacerse con un 20% de la china y se reservó también el 51% del capital de la sociedad conjunta de cara a la comercialización y producción de automóviles y tecnología de Leapmotor fuera de China.
Según la nota, la fabricación en la planta estaría “totalmente en línea” con los próximos requisitos de Made in Europe y los vehículos serían comercializados por LPMI en los mercados de Europa, Oriente Medio y África.
Con este anuncio, se cumple la promesa que hizo el año pasado el consejero delegado de Stellantis para la región europea, Jean-Philippe Imparato, cuando dijo que la planta madrileña tendría futuro más allá del Citröen C4, algo para lo que el grupo ya estaba trabajando “en varios escenarios”. De esta planta, la más pequeña de las tres que poseen en España, salieron el año pasado unos 94.000 automóviles, aunque las previsiones para este año apuntan a un volumen menor.
La otra gran beneficiada del anuncio es la planta de Figueruelas, que añadirá a partir de 2028 la fabricación de un SUV 100% eléctrico de tamaño compacto (segmento C) para Opel. La planta de Zaragoza ha estado vinculada históricamente a esta marca (se abrió en 1982 con la fabricación del Corsa), aunque lleva años produciendo otras marcas de Stellantis como Citröen, Peugot o Lancia.
El anuncio también refuerza el carácter chino de esta planta, donde está previsto que hacia otoño de este año se inicie el montaje del B10 de Leapmotor mientras avanza la construcción puerta con puerta de la gigafactoría de la china CATL, el mayor productor de baterías para vehículos eléctrico del mundo. Un proyecto de 4.100 millones de euros que creará 3.000 puestos de trabajo.
Además, en el anuncio de este viernes se indica que Stellantis y Leapmotor también colaborarían en el área de compras a través de Leapmotor International, aprovechando su considerable escala y fortaleza combinadas. “El objetivo sería impulsar la competitividad de los precios aprovechando el ecosistema chino de vehículos de nueva energía, mientras se utilizan las capacidades de la cadena de suministro europea para fortalecer la resiliencia y acelerar el tiempo de comercialización de los nuevos modelos”, han señalado.
