Trump da a la UE hasta el 4 de julio para aplicar el pacto comercial con EE.UU.

La Unión Europea gana un tiempo muy valioso para cerrar los últimos flecos del pacto arancelario que suscribió el año pasado en la localidad escocesa de Turnberry. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha alejado su amenaza de nuevos aranceles del 25% sobre los coches fabricados en el bloque comunitario y ha dado a los Veintisiete hasta el 4 de julio, la fiesta nacional de EE.UU., para ratificar completamente el acuerdo, algo que todavía está pendiente en los últimos pasos en las negociaciones entre el Parlamento Europeo y el Consejo.

Ha sido una “buena” llamada con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo que le ha hecho recapacitar. Según ha dicho el magnate en su propia red social, Truth Social, él ha “estado esperando pacientemente” a que la UE cumpla su parte del “histórico acuerdo” de Escocia, “el mayor acuerdo comercial que se ha hecho”. 

Nuevo plazo

Trump advierte que, si no cumple en julio, los aranceles europeos serán “mucho más altos”

“Se prometió que la UE cumpliría con su parte del acuerdo y, tal y como se había acordado, ¡reduciría sus aranceles a CERO! Acepté darle de plazo hasta el 250.º aniversario de nuestro país; de lo contrario, lamentablemente, sus aranceles se dispararían inmediatamente a niveles mucho más altos”, ha insistido en el mismo mensaje.

Por su parte, en un comunicado, Von der Leyen ha asegurado que ambos lados “siguen comprometidos con la implementación” del acuerdo y que hay un “buen progreso” hacia la reducción de los aranceles por parte de la UE de cara a principios de julio. En sendos mensajes, ambos líderes también han mencionado la guerra de Oriente Medio, y se han mostrado conformes en que “Irán no debe poseer nunca un arma nuclear” porque, en palabras de Trump, “un régimen que mata a su propia gente no puede controlar una bomba que mata a millones”.

Trump y Von der Leyen han hablado después del fracaso del último trílogo, es decir, la reunión entre representantes del Parlamento Europeo y el Consejo (los Estados miembros) para cerrar ya un acuerdo sobre el pacto comercial de EE.UU. que hubiese permitido una votación final en el pleno de la Eurocámara este mismo mes. 

Lo que están discutiendo es una serie de enmiendas que la Eurocámara quiere introducir como posibles salvaguardas ante nuevos aranceles de Trump, como la potestad de romper el acuerdo si introduce gravámenes superiores al 15% acordado en Escocia. Los representantes parlamentarios, encabezados por el presidente de la Comisión de Comercio Internacional, el socialdemócrata alemán Bernd Lange, quieren proteger las cláusulas introducidas por el legislativo, mientras algunos países —especialmente Alemania y su poderoso sector del automóvil— y el Partido Popular Europeo (PPE) prefieren cerrar el asunto cuanto antes para no enfadar a Trump.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, reunidos en septiembre durante la Asamblea de Naciones Unidas
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, reunidos en septiembre durante la Asamblea de Naciones UnidasAlexander Drago / Reuters

“Todavía hay trabajo que hacer”, dijo Lange tras la última reunión esta semana. “Seguimos más comprometidos que nunca para avanzar y defender el mandato del Parlamento para proporcionar garantías adicionales que beneficien a los ciudadanos y a las empresas tanto en la UE como en EE.UU.”, indicó, en un comunicado. 

La Eurocámara también lucha para posponer el pacto hasta que Trump cumpla con su promesa de reducir los aranceles al acero o se suspenda si lleva a cabo, como sucedió al pretender “adquirir” Groenlandia, amenazas a la integridad territorial de un Estado miembro. El Parlamento Europeo ya ha retrasado el proceso en dos ocasiones por el comportamiento de Washington: la insistencia de Trump contra el territorio autónomo danés y la decisión del Tribunal Supremo estadounidense de declarar ilegales los gravámenes.

Ahora, el trabajo seguirá a nivel técnico y los negociadores volverán a reunirse el 19 de mayo, pero con el nuevo plazo del 4 de julio hay tiempo suficiente para que se pueda implementar sin problemas el pacto sin quebrantar los procedimientos comunitarios. Según el ministro chipriota de Energía, Michael Damianos —la presidencia rotatoria chipriota del Consejo está al frente de los negociados—, se han comprometido a “moverse rápidamente” con el fin de concluir el trabajo legislativo “lo antes posible”. 

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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