El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, propondrá hoy al patronato de la Fundación Mobile World Capital (MWC) el nombramiento de Laia Corbella como nueva directora general, según han asegurado a este diario fuentes consultadas. La propuesta ya se planteó el viernes pasado al comité ejecutivo por parte de su presidente, Jordi Valls, representante del Ayuntamiento en la entidad. La decisión se produce después de un proceso de selección encargado a la firma Seeliger y Conde, que preside Luis Conde y que desembocó en la presentación de dos nombres, el de la finalmente elegida, Laia Corbella y el de otra mujer.
Corbella desempeña en la actualidad las funciones de directora de comunicación y asuntos públicos de la Fundación MWC. Así pues, se ha impuesto la preferencia interna y de continuidad. La elegida ha contado, especialmente, con el apoyo de GSMA, la empresa organizadora del Mobile World Congress. La decisión de elegir a Corbella ha contado con el apoyo unánime de todas las entidades presentes en la Fundación MWC.
En el patronato de la Fundación MWC participan, además del Ayuntamiento de la capital catalana, la Generalitat, representada por el conseller de la Presidència, Albert Dalmau; el Gobierno central, en este caso en la persona del ministro para la Transformación Digital, Óscar López; GSMA, la empresa organizadora del Mobile, que preside John Hoffman; y Fira de Barcelona, cuyo consejo encabeza Pau Relat.
Corbella sustituye a Francesc Fajula, que será el futuro responsable del consorcio encargado de construir una gigafactoría de inteligencia artificial en Móra la Nova (Tarragona).

La Mobile World Capital es una fundación público-privada que impulsa el desarrollo digital y está vinculada al Mobile World Congress que cada año se celebra en Barcelona. Asimismo, también es el vehículo para el pago del canon anual a la GSMA, la empresa que preside John Hoffman y que organiza el congreso. El presupuesto de la fundación es de unos 24 millones de euros.
Este canon se acordó en el 2012, después de que GSMA, la empresa organizadora, abriera un concurso de selección de ciudad sede, al que se presentaron un buen número de capitales mundiales y que desembocó en julio del 2011 en la renovación del acuerdo con Barcelona. Acuerdo que se renovó de nuevo en el 2022 hasta el 2030.
Esencialmente, la fundación tiene como principal objetivo generalizar y ampliar el impacto del MWC en Barcelona no solo durante los días se su celebración, sino a lo largo del año. Se trataría de convertir la ciudad en referente internacional en el ámbito digital y en polo de actividad tecnológica, datos, inteligencia artificial y ciberseguridad. Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son el eje, con especial atención en el ámbito de las mujeres.
+++
+++
El Círculo del Liceo de Barcelona es el club privado más antiguo de España, fue fundado en 1847. Es también uno de los más conservadores de la ciudad, en discreta liza con el Círculo Ecuestre, creado casi una década más tarde, en 1856. Ninguno de los dos ha tenido hasta ahora una mujer en su presidencia. Actualmente, el primero está encabezado por Francisco Gaudier y el segundo por Enrique Lacalle.
Ahora, esa cuestionable tradición se va a romper y por primera vez el Círculo del Liceo tendrá una mujer como presidenta. Se trata de Ernestina Torelló (Barcelona, 1942), actual vicepresidenta primera. El calendario de la renovación de la actual junta ya está en marcha y no se han presentado más candidaturas, con lo que está previsto que a finales de este mes se proclame a Torelló como próxima presidenta. La entidad se resistió durante largo tiempo a admitir a mujeres como socias de pleno derecho, algo que no ocurrió hasta la llegada del siglo XXI.
Ernestina Torelló es una empresaria que preside Caves Torelló, empresa familiar dedicada al sector del cava y cuyos vínculos familiares con el sector vitivinícola se remontan al año 1395.
El Círculo comparte sede con el Gran Teatre del Liceu desde que ambos se constituyeron. El primero se constituyó como una especie de club de los propietarios del segundo. Es decir, la alta burguesía barcelonesa de mediados del siglo XIX, que vivía un momento de enorme expansión económica al calor de la industrialización y el final del antiguo régimen.
En el Círculo se concentraba buena parte de la burguesía industrial y financiera del momento. Pero, a diferencia de otras entidades similares de la ciudad, como el ya mencionado Círculo Ecuestre, su objetivo principal era cultural, vinculado a la actividad operística y menos hacia los negocios y las relaciones económicas.
Ahora, aunque conserva alguno de sus rasgos fundacionales, ha incorporado a otros sectores sociales al calor del cambio socioeconómico. Muchos de sus miembros forman parte de la Societat del Liceu, que agrupa a los antiguos propietarios del Gran Teatre del Liceu tras el incendio que lo arrasó en enero de 1994.
Para su reconstrucción, se creó un consorcio público participado por la Generalitat, el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura, consorcio que es el propietario de las instalaciones y el edificio. Las cuatro, junto con la fundación –formada por miembros de la sociedad civil y encargada de recaudar fondos para financiar las actividades del coliseo–, se encargan de la gestión. La sociedad de propietarios, finalmente, sin participar en la gestión, agrupa a los antiguos titulares, que gozan de ciertos derechos asociados a su cesión del importe de la indemnización del seguro tras el incendio para la reconstrucción. Actualmente, se están redefiniendo esos derechos.

