Barcelona se consolida como ‘hub’ del videojuego tras superar el bache pospandemia

La industria del videojuego en Catalunya ha dejado atrás las turbulencias de los últimos años y encara una etapa de estabilidad. Durante la pandemia, el sector experimentó un auténtico boom de consumo, seguido de un periodo de reajuste marcado por la regulación del mercado, el fin de líneas de financiación y sonadas oleadas de despidos a nivel global.

Después de años incierto, el panorama actual invita al optimismo. Así lo indica el coordinador del grado de Videojuegos en TecnoCampus, Joan Josep Pons, que asegura que Barcelona se ha consolidado definitivamente como el principal hub de producción del Estado y uno de los referentes europeos. Tal y como observan desde el TecnoCampus, el sector atrae ahora la apertura de nuevos estudios extranjeros como la consolidación de las firmas locales.

Sobre la realidad del sector se centró el debate del Fòrum del Talent del Grado en Diseño y Producción de Videojuegos, un evento anual organizado por el servicio de Carreras Profesionales y la coordinación del grado de TecnoCampus, que en esta edición ha evidenciado el fuerte magnetismo mutuo entre las aulas y los principales motores de la industria.

Un sector que vuelve a respirar

El encuentro reunió a representantes de cinco compañías punteras instaladas en el territorio: Jorge Cabezas (director de Larian Studios Barcelona), Nestor Pequeño (responsable de operaciones de Scopely), Daniel Candil (jefe de arte de THQ Nordic Alkimia Interactive y docente del centro), Marc Galdo (productor asociado de Tilting Point y alumni) y Hadrian Semroud (director de diseño de Madbox). Todos ellos coincidieron en que el mercado ha alcanzado el punto de equilibrio que tanto se resistía.

“Es vox populi que el sector de los videojuegos vivió una explosión muy grande durante la pandemia porque la gente empezó a jugar y parecía que aquello iba a consolidarse. Pero después, la gente lo que quería era salir a la calle”, contextualiza Pons. “Hubo una bajada que fue coleando, una regulación del mercado, pero ya hemos llegado a un punto en el que está bastante más estable”.

El coordinador del Grado de Videojuegos recuerda que en la edición anterior del foro las posiciones “no eran tan alentadoras”, pero celebra el giro actual. “Este año todos convenían en que las cosas ya estaban funcionando mucho mejor. De hecho, lo hemos notado nosotros también porque nos están contratando a muchos alumnos en prácticas y la cosa se está recuperando muy bien”, añade. Pons destaca también que Barcelona como capital europea del sector ya es una realidad incontestable: “Antes decíamos que dentro de poco Catalunya se convertiría en un hub; ahora ya es así, tenemos un montón de empresas nacionales y extranjeras que se han instalado”.

Búsqueda de nuevo talento con formación

Con un centenar de estudios afincados en Barcelona, la competencia obliga a las empresas a lanzar productos muy originales y diferentes. Y para ello, las empresas buscan continuamente el talento. Sin embargo, explica Pons, los criterios de selección han evolucionado.

Durante el Fòrum del Talent, los participantes estuvieron de acuerdo que la formación universitaria dota a los estudiantes de una base sólida, criterios y capacidad de análisis crítico, fundamentales para la especialización posterior. Pero más allá de la técnica, las empresas priorizan las competencias transversales como la capacidad comunicativa, la resiliencia y, por encima de todo, la pasión por el oficio.

En este sentido, los expertos recomendaron de forma unánime a los futuros graduados empezar a construir su portafolio desde la etapa formativa. Diseñar y programar juegos propios, por pequeños que sean, es la mejor carta de presentación y el elemento diferenciador a la hora de buscar trabajo.

En este sentido, durante el evento, los responsables de recursos humanos y líderes técnicos de los departamentos de arte, programación, diseño y producción revisaron directamente los currículos y porfolios de los alumnos y estableciron contactos directos para futuras contrataciones.

Sin miedo a la inteligencia artificial

Otro de los grandes vectores de debate fue el encaje de la inteligencia artificial en los procesos de producción. En este asunto, se ha pasado de la incertidumbre al pragmatismo en tiempo récord. Así, se anima a los estudiantes a mantener una perspectiva crítica para que la IA no fagocite la creatividad y la originalidad del diseñador, a la vez que el sector ya la asume como una herramienta diaria indispensable.

“En los últimos dos foros la IA era un poco como ver un tren que viene y no sabes muy bien qué pasará”, analiza Joan Josep Pons. “Pero este año el discurso de las empresas ha cambiado bastante y ya han integrado muchas metodologías y formas de trabajo acompañadas de la inteligencia artificial. Ya no hay tanto miedo”. “El discurso actual es que la IA no viene a quitarnos el trabajo, sino a ayudarnos a hacerlo un poco mejor o a acelerar la producción”, concluye Pons.

También te puede interesar