Marta Vidal Ollé, la consejera delegada de las cavas Vallformosa de Vilobí del Penedès, se acaba de convertir en la primera mujer en erigirse presidenta de la DO Cava. También es la presidenta más joven en llegar al cargo de un consejo regulador que se fundó en 1972. Marta Vidal sólo necesitó un primer turno de votaciones para ser proclamada por mayoría absoluta presidenta en substitución de Javier Pagés. Los doce vocales eligieron a la primera ejecutiva de Vallformosa entre un total de cinco candidatos. La nueva presidenta ha querido agradecer la confianza depositada por el pleno del Consejo Regulador de la DO Cava y ha destacado que asume esta responsabilidad “con ilusión, humildad, respeto y uno compromiso absoluto hacia el futuro del cava”.
En declaraciones a La Vanguardia, Vidal asegura que las prioridades más inmediatas pasan por aprobar cuanto antes las normas de campaña para la nueva cosecha y “escuchar a todo el mundo para captar todas las sensibilidades del sector”. También afirma que la gran prioridad es, “totalmente”, la unidad del sector.
David Sendra Anglès, del sindicato agrario Unió de Pagesos, ocupará la vicepresidencia los próximos cuatro años. Sendra es vocal del nuevo pleno en representación de los viticultores no adscritos a cooperativas. Formaba parte de la de la candidatura conjunta de Unió de Pagesos y Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya que concurrió a las elecciones del pasado 7 de mayo.
Quiero poner el nombre del cava en la mente de todas las personas, fortaleciendo su posicionamiento y prestigio y contribuyendo a aumentar el consumo a través de una estrategia de valor, calidad y reconocimiento”

El segundo candidato que a priori parecía que tuviera más posibilidades para convertirse en presidente, Xavier Lluch, ha querido desear “mucha suerte” a la nueva presidenta, y ha reiterado que sigue estando a disposición del sector. Nunca anteriormente se habían postulado tantos candidatos para presidir la DO Cava. Además de Marta Vidal y de Xavier Lluch, que es empresario vinícola, alcalde de Font-rubí y presidente del Consell Comarcal del Alt Penedès, presentaron candidatura Pere Ventura, propietario de las cavas de Sant Sadurní d’Anoia que llevan su nombre; Marc Pagès, de Cava Pagès Entrena, de Sant Jaume Sesoliveres (Piera); y el corredor de vinos Josep Raventós. El viticultor, elaborador y presidente de Cevipe Joan Pons retiró su candidatura a última hora.

Marta Vidal (Puigdàlber, 1984), que con solo 32 años ocupó el cargo de consejera delegada en Vallformosa tras trabajar anteriormente en destacadas posiciones directivas en el sector bancario, se ha presentado como una candidata de unidad y consenso, y con la voluntad de aportar “aire fresco” al sector. Ha aceptado con “ilusión” el reto pese a los muchos desafíos y dificultades por los que atraviesa la DO Cava.
Quiere liderar una nueva etapa “donde todo el mundo tendrá voz”. También manifiesta que busca “una ambición compartida, más cohesión y una mirada decididamente internacional, sin perder el arraigo al territorio ni el respeto a la labor de la viticultura”. Y, a la vez, afirma que como claro objetivo persigue “poner el nombre del cava en la mente de todas las personas, fortaleciendo su posicionamiento y prestigio y contribuyendo a aumentar el consumo a través de una estrategia de valor, calidad y reconocimiento”.
Entiende que “el cava no es sólo un producto, es un territorio”, y se compromete a “defender el valor de la uva y de la viticultura, poner a las personas en el centro y trabajar codo a codo para que la DO Cava avance con unidad, transparencia y una ambición compartida que nos haga crecer a todos”. Además, quiere que el cava “llegue lejos con orgullo y autenticidad”.

La primera ejecutiva de Vallformosa dice que sueña con que el cava “se consolide como la denominación de espumosos de mayor prestigio del sur de Europa, siendo líder en sostenibilidad y valor en el mercado global, referente mundial en calidad e innovación vinícola, motor económico y territorial de Catalunya y ejemplo de cohesión, innovación y orgullo sectorial”. Anhela que el cava se explique como “la viña de Barcelona”, y que se fomente el enoturismo como puntal de futuro.
Entiende que es necesario un nuevo modelo de gobernanza más participativo, transparente y orientado a resultados que permita “crear una visión colectiva de futuro”. Así mismo, no tiene dudas de que “la DO Cava necesita un relato más claro, coherente y comprensible para el consumidor, reforzando la presencia en la restauración y poniendo en valor sus categorías”. Este relato. añade, debe transmitir unidad en la diversidad, integrando territorios, bodegas y modelos empresariales “para que todo el sector se sienta representado e implicado en la construcción de la marca cava”.
A la vez, Marta Vidal, quiere que se reconozca al Penedès como “corazón histórico y emocional del cava”, y remarca que “el sector no puede seguir oscilando entre la sobreproducción que hunde los precios y la escasez provocada por la sequía”. Considera, pues, que “necesita un modelo con menor incertidumbre, donde el viticultor tenga información y contratos claros y donde el relevo generacional sea posible. En definitiva, apuesta por un modelo “donde todo el mundo pueda ganarse la vida”.

La nueva presidenta de la DO Cava es licenciada en Administración y Dirección de Empresas, con un Executive MBA ESADE y un PDG por IESE Business School. Desde las cavas Vallformosa, las más destacadas en volumen del sector con capital catalán, ha afrontado el reto de transformar su modelo empresarial, que estaba abocado a la quiebra, para convertirlo en “un negocio profesionalizado, transparente y con capacidad para conectar con el consumidor actual y responder a los retos del futuro, recogiendo la tradición y saber hacer para impulsarlos con innovación, respeto y valentía”.
Se define como una persona “positiva y enérgica”, y se muestra convencida de que “nada es imposible”. Dice estar comprometida con la resolución de problemas aportando ideas creativas e innovadoras. Y también añade que está interesada en la gestión estratégica “para aportar valor añadido y crear un mundo mejor y más fácil”. Marta Vidal explica que la definen atributos como “la frescura y la creatividad”, y asegura que “no tengo miedo a la disrupción”.

