Musk ya es el primer billonario al dispararse más del 20% las acciones de SpaceX al salir a bolsa

Esto no va solo de cohetes, inteligencia artificial (IA) o satélites. Esto es la consolidación del poder de Elon Musk.

El gran despegue. SpaceX cotizó este viernes bajo el símbolo bursátil SPCX, tras protagonizar la mayor oferta pública inicial (OPI) de la historia. El fundador y CEO, así como Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de la empresa de cohetes reutilizables, tocaron la campana de apertura. Musk lo hizo desde Texas y Shotwell, en la sede del Nasdaq en Nueva York. Cuando empezó a cotizar, a las 11,47 de la mañana (horario de la costa este de EE.UU.), las acciones que salían con el precio indicado de 150 dólares (11% más respecto a la OPI), se dispararon por encima del 20% hasta llegar a 165 dólares o más por título. 

Podía ser un fracaso, porque tal vez los inversores consideraban que la empresa está sobrevalorada. Pero en medio de la euforia y los aplausos al producirse la salida, todas las expectativas fueron al alza, rompiendo récords, incluso muy por encima de las expectativas. Musk logró de inmediato el título de ser el primer billonario en el mundo.

La compañía espacial, que también se dedica a la inteligencia artificial con xAI, informó en una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, realizada la noche del jueves, que la empresa iba a recaudar al menos 75.000 millones de dólares mediante la venta de 555,6 millones de acciones con ese precio establecido de 135 dólares el título, en el mayor debut bursátil jamás realizado. La valoración de la empresa en 1,8 billones, según los documentos, se situó en dos billones cuando las acciones se comercializaron y pasaron el listón de los 160 dólares. Esto ocurrió en la primera hora y la subida prosiguió, superando en algún momento el 26% de incremento y las acciones a 170 dólares.

Esa valoración documental suponía que SpaceX fuera la séptima empresa más valiosa de Estados Unidos, por delante de Tesla, el fabricante de vehículos eléctricos del mismo polémico emprendedor. 

Y a partir de ahora se puede comprar un pedazo de SpaceX. Muchos pequeños inversores querían participar por miedo a quedarse fuera del gran negocio. La demanda de acciones fue tres veces superior a la cantidad disponible para la venta.

Musk, ya convertido en el único billonario del mundo en dólares gracias a sus participaciones combinadas en SpaceX y Tesla, fundó la empresa como fabricante de cohetes reutilizables. Sin embargo, en la actualidad, la única división rentable del negocio es Starlink, dedicada al acceso a internet vía satélite.

La salida a bolsa, que podría interpretarse como un referéndum sobre Elon Musk, personaje admirado y todavía más odiado por su posición de extrema derecha y su paso con la motosierra al inicio del segundo mandato del Donald Trump, también será la prueba más reciente de la enorme demanda que existe actualmente por todo lo relacionado con el auge de la inteligencia artificial.

Comprar acciones de la empresa también implica invertir indirectamente en Musk, que es el accionista de control. Ya era la persona más rica del mundo, pero ahora dio el paso de ser ese primer billonario (en dólares) en cuanto  SpaceX empezó a cotizar. Para ponerlo en perspectiva, señalaron algunos expertos en sus cálculos, un hogar estadounidense promedio necesitaría casi 12 millones de años para acumular una riqueza equivalente.

Pocos líderes empresariales han estado tan profundamente integrados en la cultura popular como Musk, el ambicioso emprendedor que se ha transformado en una figura central de la cultura de internet y ha acumulado una fortuna sin parangón.

Las implicaciones de esta salida a bolsa van mucho más allá de la primera jornada de negociación. Durante años, SpaceX estuvo al alcance principalmente de firmas de capital riesgo, inversores institucionales y un reducido grupo de accionistas privados. Ahora, los inversores particulares tendrán por primera vez la oportunidad de participar en la compañía, lo sepan o no. Los recientes cambios introducidos por las principales bolsas de valores podrían permitir que SpaceX sea incorporada a fondos indexados pasivos casi de inmediato.

Musk declaró durante una retransmisión en directo que SpaceX había generado flujo de caja positivo desde aproximadamente 2015. Explicó que decidió sacar la empresa a bolsa ahora para obtener capital destinado a “una importante fase de crecimiento”, que incluye planes de colocar más de 100.000 satélites en órbita para comunicaciones y construir centros de datos de inteligencia artificial en el espacio, entre otras iniciativas.

SpaceX adquirió en febrero de 2026 la startup de Musk xAI. Gracias a esa operación incorporó los centros de datos de la compañía, los modelos de inteligencia artificial Grok, así como el chatbot y generador de imágenes del mismo nombre, además de la red socialX, anteriormente conocida como Twitter.

Én el folleto informativo para inversores, SpaceX indicó que ha acumulado un déficit total de 41.300 millones de dólares desde su fundación en 2002.

Un veterano gestor de carteras explicó a la NBC que los inversores no deberían considerar SpaceX únicamente como una empresa de cohetes, sino como una combinación de tres negocios: su actividad de lanzamientos espaciales, la red de internet satelital Starlink y sus ambiciones en inteligencia artificial.

Sin embargo, algunos analistas consideran que la pretensión de salir a bolsa con una valoración de 1.8 billones de dólares, luego superada, es excesiva, ya que la empresa todavía no ha generado beneficios netos y produjo aproximadamente 19.000 millones de dólares en ingresos el año pasado.

Pero, tal como han ido las cosas y además de Musk y Goldman Sachs, banco líder de la salida a bolsa, muchas personas se hicieron ricas. Un ingeniero de lanzamientos que trabajó en la compañía doce años contó al The New York Tines que obtuvo más de 100.000 acciones durante su permanencia en la empresa. A 135 dólares por acción, sus títulos de SpaceX valdrían al menos 13,5 millones de dólares en algún momento de este viernes. Incluso si el precio cayera a la mitad, seguiría teniendo millones en valor sobre el papel.

También está el caso de Antonio Gracias, uno de los amigos y aliados empresariales más cercanos de Musk. Gracias y su firma de capital privado, Valor Equity Partners, poseen una participación de 65.000 millones de dólares en SpaceX según la valoración objetivo de la OPI. Si la acción se dispara, Instantáneamente se convirtió en una de las personas más ricas del mundo.

Francesc Peiron Arques

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