El Gobierno propone a Yolanda Díaz para dirigir la Organización Internacional del Trabajo

El Gobierno español multiplica sus candidatos para dirigir organizaciones internacionales. A la aspiración de un puesto en el BCE, todavía sin precisar ni cargo ni nombre; y la candidatura anunciada de Luis Planas a la FAO, la organización de Naciones Unidas para la agricultura; se ha oficializado hoy  la de Yolanda Díaz para convertirse en directora general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Es una posibilidad sobre la que se estaba especulando en las últimas semanas, especialmente desde su intervención en junio en la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo celebrada en Ginebra, donde ya lanzó señales de que esta organización necesitaba adaptarse a los tiempos actuales.

En junio, Díaz ya lanzó un mensaje de renovación de la OIT y hoy Sánchez ha oficializado la decisión

Pasadas unas semanas, la vicepresidenta lo anticipó a los agentes sociales y hoy se ha hecho oficial. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha escrito en redes sociales que “es un honor anunciar la candidatura de Yolanda Díaz para dirigir la OIT. Por primera vez, una mujer y nuestro país estarían al frente de esta institución fundamental para la defensa del trabajo digno y la justicia social”.

 

Díaz ha tomado la decisión después de una reflexión que ha llevado a cabo en el último mes, y consciente de que será difícil conseguirlo. De momento, ha convencido a Sánchez para lanzar la candidatura, lo que le da la opción de una salida internacional una vez que ya está de retirada de la primera línea del panorama político español.

Podrá contar con el apoyo del mundo sindical, pero muy difícil tendrá conseguir el de las patronales, y entre los países, se da por seguro que tendrá a Brasil a su favor, pero la posición de Estados Unidos jugará previsiblemente a favor de la continuidad del actual director general togolés. 

 

El Consejo de Administración lo forman 56 miembros: 14 representantes de los sindicatos, 14 de las patronales y 28 de los estados miembros. Arrancar la mitad de los votos de los estados miembros, entre los que están las grandes potencias industriales, será decisivo para su candidatura.

Desde los sindicatos españoles ven positiva la candidatura de Yolanda Díaz. “Es posible que gane y sería positivo por su capacidad para buscar consenso y para afrontar la batalla del multilateralismo, que está siendo muy cuestionada”, cuenta Jesús Gallego, secretario de Política Internacional de UGT.

En junio, Díaz defendió los valores fundacionales de esta organización frente a la situación que vivimos. “El mandato de la OIT está en crisis, pero si el trabajo no es una mercancía, tampoco puede serlo la organización que representa el trabajo”. Allanaba el camino para la decisión que ahora ha tomado. Y ayer, ya postulada, añadió que “necesitamos una OIT fuerte, moderna, del lado de las personas trabajadoras, de las empresas, que impulse los derechos de las mujeres y defienda con pasión el multilateralismo”.

Por el momento son dos candidatos, ella y el actual director general, el togolés Gilbert F. Hounbgo, a quien desde el ámbito sindical han criticado por un acercamiento a las tesis del presidente norteamericano, Donald Trump. Otros matizan que, en realidad, lo que ha estado intentando es salvar a la organización del riesgo de quedarse sin presupuesto después de que Estados Unidos, a quien le toca aportar el 22% de los fondos, esté retirando su financiación.

En este contexto se explicaría su reciente ofrecimiento de ocupar el puesto de número dos de la organización a un miembro de la administración Trump, Sheng Li, aunque la operación se suspendió en el último momento por el retraso en los pagos de Washington.

Hay margen para presentar otras candidaturas hasta finales de agosto. Después, la elección le corresponde tomarla al consejo de administración de la Organización Mundial del Trabajo en noviembre de este año,aunque el elegido no tomará posesión hasta octubre del 2027. Fuentes próximas a Díaz han indicado que la ministra seguirá en su cargo durante este plazo, porque es compatible defender la candidatura con el ejercicio del ministerio.

Lo cierto es que el próximo director o directora general se encontrará con un panorama difícil, una organización en crisis económica y política. Económica, por los retrasos en los pagos; y política, porque el debate sobre el multilateralismo también se ha trasladado a esta organización, y será elemento central en los próximos años.

De reina del consenso a chocar con la CEOE

En el anuncio de la candidatura, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacó como aval de Díaz “su vocación de consenso, que la convierte en una excelente candidata”. Es cierto, fue la reina del consenso, especialmente en una primera legislatura en que sobresalen los acuerdos con patronal y sindicatos que llevaron a la reforma laboral, los ERTE, y la ley rider, entre otros. Era el paraíso del consenso, pero se rompió en los dos últimos años, en los que los acuerdos se fraguan únicamente con los sindicatos, mientras que se recrudece día a día el choque con la patronal, con declaraciones subidas de tono por ambas partes. Si a nivel de consenso la tarjeta de visita de Díaz se ha debilitado, a nivel de resultados, sigue pudiendo presentar cifras muy positivas con reducción del paro y de la temporalidad de los contratos, así como récord de afiliaciones con un junio en que se superaron los 22,4 millones de cotizantes.

Jaume Masdeu Burch

Redactor jefe de la sección de Economía de La Vanguardia

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