El software en eficiencia energética para el transporte en España da el salto a la industria

Pocas partidas pesan tanto en la economía española como la energía que se mueve y se fabrica. El transporte es el sector que más energía final consume en el país —en torno al 40 % del total, según el IDAE— y la industria añade otra porción enorme de la factura nacional. Son también los dos ámbitos donde la eficiencia se juega el partido de la descarbonización, con objetivos europeos cada vez más exigentes y un coste energético que condiciona márgenes enteros.

La paradoja es que a estos sectores no les faltan datos. Los vehículos registran rutas, consumos y tiempos de conducción a través de su telemetría. Las fábricas miden producción, actividad y gasto eléctrico con contadores y submedición por líneas y equipos. Los edificios generan información continua sobre climatización e iluminación. Incluso la huella hídrica de un proceso puede medirse hoy con precisión. El problema es otro. Esos datos viven aislados en sistemas distintos y rara vez terminan convertidos en una decisión económica.

Adrià Álvarez, director comercial de Certex Innova
Adrià Álvarez, director comercial de Certex Innova

Entre el dato técnico y la cuenta de resultados existe, por tanto, un espacio todavía poco cubierto. Saber cuánto consume una empresa no basta. Hay que entender dónde se produce cada desviación, compararla con una referencia fiable, identificar la actuación que puede corregirla y demostrar después que el ahorro se ha producido realmente.

Certex Innova ha construido su plataforma en torno a esa brecha. Tras crecer en la eficiencia energética aplicada al transporte en España, la compañía extiende ahora su tecnología a la industria y el sector terciario. “Cada conexión con una telemetría, un contador o una fuente operativa amplía la capacidad de la plataforma para contextualizar el consumo. Lo que para la empresa era fragmentación, para nosotros es materia prima”, explica Adrià Álvarez, director comercial de la compañía.

El software que analiza lo que la factura esconde

Durante años, la eficiencia energética se ha apoyado principalmente en auditorías, proyectos puntuales y consultoría. Son herramientas necesarias, pero su impacto suele quedar limitado a una fotografía concreta de la empresa. Certex Innova opera con un modelo diferente, ya que convierte ese conocimiento en una infraestructura digital que funciona de forma continua y puede replicarse en miles de vehículos, equipos o instalaciones.

Sobre una misma arquitectura tecnológica, la compañía ha desarrollado dos verticales. X-Fleet está orientada al transporte y la logística. Se conecta con la telemetría de las flotas y convierte información dispersa en indicadores comparables: consumo por vehículo y ruta, tiempo al ralentí, diferencias de rendimiento entre unidades equivalentes o desviaciones que pueden anticipar una incidencia mecánica.

El panel energético de X-Industry muestra consumo, coste y alertas de cada instalación en tiempo real
El panel energético de X-Industry muestra consumo, coste y alertas de cada instalación en tiempo real

X-Industry aplica la misma lógica a plantas industriales y edificios del sector terciario. Mediante la medición por procesos, líneas y equipos, la plataforma permite pasar de una factura energética agregada a un mapa detallado del consumo. Así puede detectar maquinaria funcionando fuera de turno, pérdidas de frío, consumos anómalos o equipos cuyo rendimiento se deteriora con el tiempo.

Las dos soluciones responden a una capa de inteligencia que observa continuamente cómo utiliza la energía una organización y señala dónde existe una oportunidad de mejora.

Una plataforma, dos mercados

La elección del transporte y la industria no es casual. Son sectores con un elevado peso del coste energético, grandes volúmenes de datos operativos y una necesidad creciente de justificar sus avances en eficiencia y descarbonización. También son mercados en los que la información suele estar especialmente fragmentada.

En una flota, dos vehículos similares pueden registrar consumos muy diferentes por el estilo de conducción, la carga, el mantenimiento, la presión de los neumáticos o el tiempo al ralentí. Aunque buena parte de esos datos ya se recogen, con frecuencia se utiliza únicamente para localizar el vehículo o controlar una ruta.

En una fábrica ocurre algo parecido. La factura muestra el resultado final, pero no explica qué línea, proceso o equipo ha provocado una desviación. Sin medición detallada, una planta puede parecer eficiente en su conjunto y esconder focos de pérdida que pasan inadvertidos durante meses.

Cada conexión con sistemas de telemetría, contadores y fuentes operativas amplía la capacidad de la plataforma para contextualizar el consumo y aplicar metodologías comunes a organizaciones distintas, de modo que la tecnología puede crecer por sectores, tipos de activo y mercados sin reconstruirse desde cero en cada proyecto. “Esa fragmentación que sufren las empresas es, para nosotros, una ventaja tecnológica”, resume Adrià Álvarez, director comercial de Certex Innova.

La tecnología de Certex Innova permite seguir el recorrido del ahorro desde la medición del consumo hasta su certificación
La tecnología de Certex Innova permite seguir el recorrido del ahorro desde la medición del consumo hasta su certificación

Del ahorro al activo económico

La plataforma acompaña el recorrido completo. Captura el dato, establece una línea de referencia, mide la mejora y genera la trazabilidad necesaria para que el resultado pueda ser revisado por un tercero.

Esa capacidad es especialmente relevante desde la creación en España del sistema de Certificados de Ahorro Energético, conocido como CAE. El mecanismo asigna un valor económico a los ahorros de energía que pueden demostrarse y verificarse conforme a una metodología reconocida. De esta forma, una reducción de consumo deja de ser únicamente un menor coste y puede convertirse también en un activo susceptible de monetización.

Certex Innova integra ese proceso dentro de la plataforma. Cuando una actuación reúne las condiciones necesarias, la compañía aplica la metodología correspondiente, prepara el expediente y mantiene la trazabilidad hasta la verificación independiente. Su modelo puede vincular parte de la remuneración al éxito del proceso.

La monetización, sin embargo, es la última etapa y no el punto de partida. Primero hay que medir con precisión; después, decidir y ejecutar; finalmente, demostrar el ahorro. Al reunir las tres fases en un mismo entorno, Certex Innova elimina una de las principales fricciones, la desconexión entre quien genera el dato, quien propone la actuación y quien certifica su impacto.

La tracción que debe demostrar el modelo

Las cifras que la compañía aporta, a septiembre de 2026, dibujan la escala del modelo. Las empresas que operan con Certex Innova han percibido ya más de 20 millones de euros por su ahorro certificado. Por la plataforma han pasado más de 500 empresas que suman 200 GWh de ahorro energético certificado, con 15.000 vehículos y sistemas conectados, y una media de unos tres meses desde la conexión del dato hasta el cobro.

Uno de sus casos más recientes es el de una flota española de un millar de vehículos que llevaba años registrando consumos con su telemetría sin certificar nada. Al conectarse a la plataforma, esos mismos datos se convirtieron en un expediente equivalente a unos 600.000 litros de gasóleo, presentado apenas un mes después de que el BOE publicara la actualización de la metodología aplicable.

La nueva capa empresarial de la energía con millones de datos al día

La transición energética está creando una nueva capa empresarial entre el consumo y el mercado. En ella convergen los datos operativos, el software de gestión, la regulación, la verificación y la monetización del ahorro. Quien controle esa capa no se limitará a recomendar cómo consumir menos; podrá convertirse en la infraestructura desde la que empresas energéticas, flotas, industrias y propietarios de activos gestionen el valor de su eficiencia.

Y esa capa llega en el momento en que las organizaciones ya dirigen sus decisiones con datos, el llamado data-driven, porque por primera vez existen los sensores, los procesos y la capacidad de cálculo para hacerlo a escala. Para comercializadoras, compañías energéticas, operadores de movilidad, firmas de ingeniería o plataformas de gestión industrial, una tecnología capaz de conectar consumo, ahorro verificado y retorno económico constituye una pieza estratégica de ese ecosistema, que todavía se está formando.

“Nosotros ya hemos validado la tecnología y el modelo en el transporte, uno de los sectores más intensivos en energía y en datos operativos. La siguiente etapa es trasladar esa experiencia a una plataforma multisectorial”, explica Álvarez. “La eficiencia energética ha dejado de ser una promesa vinculada a la sostenibilidad; ya es una fuente directa de margen, resiliencia y competitividad. Y la próxima etapa no la ganará quien instale más equipos ni quien produzca más informes, sino quien convierta millones de datos energéticos en decisiones repetibles y rentables. Ese sistema se está construyendo ahora, y se está construyendo desde España”, concluye.

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