La subida de precios de Apple verifica la crisis de las memorias RAM provocada por la IA

Desde hace unos meses se conoce como RAMmaggedon la escasez de memorias RAM, acompañada por una gran subida de precios, a causa de la desorbitada demanda de chips para los grandes centros de datos de inteligencia artificial, que ha llevado a los principales fabricantes de estos componentes a centrar su producción en la IA. Hasta ahora todo era una amenaza, pero la catástrofe ya está en la calle. Este jueves, Apple subió los precios de la mayoría de sus dispositivos (no los iPhone) entre un 20% y un 25%. La compañía de Cupertino, que tiene un enorme volumen de compras y puede soportar mejor que la mayoría las fluctuaciones de precios de los componentes, está considerada en el sector como un canario en la mina. Si Apple se ha visto forzada a subir precios, toda la industria tecnológica está seriamente afectada.

Los tres principales fabricantes de memorias, Samsung, SK Hynix y Micron, están dedicando una buena parte de su capacidad de producción a fabricar memoria de gran ancho de banda (HBM por sus siglas en inglés), que es la que utilizan los aceleradores de IA. Este componente resulta mucho más rentable que las memorias convencionales para ordenadores o móviles. Una consecuencia de la subida de precios en la que Apple recuperaba unos 200 dólares por cada ordenador portátil Mac vendido, la pagó en bolsa, con una caída de valor bursátil de alrededor del 6,2%.

Esta misma semana, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, declaró a The Wall Street Journal que “por desgracia, las subidas de precios son inevitables”. “Estamos haciendo todo lo posible por mitigar los enormes aumentos que nos están repercutiendo, y hemos intentado proteger a nuestros clientes de ellos, pero la situación se ha vuelto insostenible”, señaló el directivo de la compañía californiana en la descripción de una situación que aseguró que no había visto “en más de 40 años”. Apenas unos días después, su compañía certificó las subidas generalizadas en ordenadores Mac y en iPad. El iPhone, su gran motor, no lo toca de momento.

Pocas horas después de la subida de precios de Apple, Microsoft anunció que también subirá los precios de su consola de videojuegos Xbox desde el 1 de agosto y además retirará su versión con más memoria de disco duro, la de 2 TB. Mientras la compañía de la manzana aguantaba, también consolas como la PlayStation de Sony y la Steam Deck se han visto afectadas. La subida de los precios ya es una constatación en todo el sector de la electrónica de consumo y la previsión es que la situación perdure bastante.

Es probable que esta crisis se prolongue a lo largo de este año y todo el siguiente. Hasta que no comiencen a entrar en funcionamiento nuevas factorías de chips en construcción por el mundo, el acceso a este elemento crítico de los dispositivos no volverá a los niveles de hace un año. Los chips de memoria que utilizan todos los teléfonos, tabletas y ordenadores, subieron hasta un 98 % en el primer trimestre de este año, según la consultora TrendForce, con la previsión de que la subida registrada hasta el final de este segundo trimestre sea de entre un 58 % y un 63 % más. Otra situación que podría cambiar el panorama sería la cancelación de grandes proyectos de centros de datos, una burbuja que todavía no ha estallado.

Francisco Bracero Osuna

Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1996. Ha cubierto las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Especializado en tecnología. Autor del libro ‘Bicicletas para la mente’ (Península)

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