El grupo automovilístico alemán Volkswagen (VW) planea eliminar en los próximos años hasta 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo, el doble de los que había anunciado hasta ahora, según informó este viernes la revista económica Manager Magazin y ampliaron otros medios alemanes. Volkswagen, el mayor fabricante de automóviles de Europa y el segundo del mundo, quiere intensificar su ahorro con este probable despido de trabajadores de entre los 657.000 que tiene actualmente en Alemania y en distintos países.
En Alemania, la compañía apunta al cierre “a medio plazo” de cuatro fábricas: las de la marca Volkswagen en Hannover y Emden, ambas en el land de Baja Sajonia, y Zwickau (Sajonia); y la de la marca Audi en Neckarsulm (Baden-Württemberg). La revista Manager Magazin también asegura que VW recortará inversiones en torno al 15%, lo que supondría unos 130.000 millones de euros, durante los próximos cinco años.
Los planes forman parte de la nueva estrategia para el año 2030 que el director ejecutivo, Oliver Blume, presentó al Consejo de Administración el miércoles 24 de junio, y que el Consejo de Supervisión -un órgano supervisor típico de las grandes industrias germanas- de VW tiene previsto debatir el asunto el próximo 9 de julio.

La estrategia de Blume contempla incluso la posibilidad de crear una nueva compañía a partir de la división de la marca Volkswagen. Aún no está claro cómo se llevarán a cabo los recortes de empleo en el grupo, pero se espera una feroz resistencia por parte de los sindicatos y del Gobierno regional de Baja Sajonia, segundo mayor accionista de la compañía con sede en Wolfsburgo.
El grupo alemán, al igual que el resto de la industria automotriz, se encuentra en crisis, afectado por el aumento vertiginoso de los costos de la energía, la creciente competencia china, las dificultades en la transición a los vehículos eléctricos y las tensiones comerciales con Estados Unidos. Los analistas señalan que, competencia del coche chino aparte, se ha llegado a esta situación que, en mayor o menor grado, afecta a casi toda la industria del sector en Alemania, tras años de ignorar el exceso de producción y la caída de la competitividad.
El pasado 30 de abril, Volkswagen, que engloba un total de diez marcas (entre ellas, VW, Audi, Porsche, Seat, Cupra y Skoda) notificó una caída del 28% en su beneficio neto durante el primer trimestre y manifestó su intención de acelerar su programa de reducción de costes.
La cúpula del grupo había anunciado hasta ahora el recorte de 50.000 empleos en Alemania hasta el 2030, de ellos 35.000 en la marca VW, y había acordado con el sindicato IG Metall una determinada garantía de empleo en las fábricas alemanas.
En un comunicado conjunto este viernes, el comité de empresa de Volkswagen e IG Metall declararon que las informaciones aparecidas en prensa “generan, con razón, preocupación entre nuestros empleados y en las regiones donde se ubican nuestras plantas; si tales planes se implementaran, haríamos todo lo posible para impedirlos”.
Por razones históricas, el comité de empresa de VW tiene poder de cogestión sobre la estrategia de la compañía, por lo que posee también voz y voto. La presidente del comité, Daniela Cavallo, aseguró que luchará contra estos planes.

