
La escena política en Catalunya mantiene una cierta estabilidad en lo que se refiere a la mayoría parlamentaria de izquierdas, pero en la derecha las aguas bajan más revueltas, según indica el barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), publicado este jueves. El PSC, con el 23-25% del voto estimado, volvería a ganar unas elecciones, aunque perdería apoyos en beneficio de ERC (17-19%), que mantiene la segunda posición. Pero Aliança Catalana (14-16%) se consolida como un adversario a tener en cuenta, una vez confirmado el ‘sorpasso’ de esta formación a Junts (11-13%). Vox (9-11%) también sufre a causa de Aliança y se estanca en lo que se refiere a voto en unas elecciones autonómicas, aunque araña algo de votos al PP, que apenas salva los muebles del 2024 (9-11%). Comuns se mantiene, con un 4-6%, el mismo porcentaje que la CUP.
La primera oleada del barómetro del CEO, elaborado con 2.000 entrevistas presenciales que se realizaron del 19 de mayo al 25 de junio, en el contexto de las manifestaciones y huelga de los docentes, que reclamaban mejores condiciones para la educación, y las sospechas entonces de diversos casos de corrupción en el PSOE que afectan a dirigentes y exdirigentes.
En la estimación de escaños que podrían obtener en el Parlament si se celebraran elecciones, el PSC podría perder de 4 a 6 escaños respecto a los que tiene y se quedaría en una horquilla de 36-38, un resultado hasta cierto punto previsible, dadas las carpetas que el Govern tiene en este momento por resolver, desde el conflicto con los maestros, los trenes o las infraestructuras. ERC se beneficiaría de este bache de los socialistas y pasaría de los 20 diputados que tiene a 24-26, mientras que Comuns, que tiene 6, se quedaría con 4-5. La mayoría parlamentaria de 68 escaños que forman los socialistas con sus dos principales socios, podría revalidarse si se coge la horquilla de los tres por la parte alta (69), pero también podría verse comprometida.
En respuesta espontánea, Illa es el preferido como presidente de la Generalitat, seguido de Orriols y Rufián
Aliança Catalana (AC), que tiene dos escaños, escalaría a 23-25, mientras que Junts, ahora con 35, se quedaría en 16-18. El PP pasaría de 15 parlamentarios a 12-13, los mismos que tendría Vox, ahora con 11. La CUP podría mantener sus 4 diputados, o llegar a 5.
En lo que se refiere a liderazgos, el presidente de la Generalitat y líder del PSC, Salvador Illa, es el preferido para seguir en la presidencia, pero en un escenario de baja preferencia explícita. Illa tiene un 18% de menciones espontáneas, seguido de la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols (8%), y del principal dirigente de ERC en Madrid, Gabriel Rufián (7%), que supera al líder de su partido, Oriol Junqueras (5%). En última posición, también el expresident y líder de Junts, Carles Puigdemont, sufre un cierto desgaste y obtiene un 5%.
El hecho de que Rufián, que ha hecho su carrera política en el Congreso, se haya colado en una lista de presidenciables de la Generalitat, cargo al que no ha optado, ejemplifica la popularidad del dirigente de ERC. En una pregunta del barómetro sobre los líderes catalanes en el ámbito político español, Rufián tiene el índice de popularidad más alto (67%), por delante del ministro de Cultura, Ernest Urtasun (57%), y de la líder de Junts en Madrid, Miriam Nogueras (43%). Rufián tiene un grado de conocimiento del 91% y un índice de rechazo absoluto de un 10%, menor que el de Nogueras (14%).
ERC podría pasar de 7 a 10-11 diputados en el Congreso y Vox, de 2 a 6-7
Ante unas elecciones generales, el PSC volvería a ganar en Catalunya, pero podría perder 1 o 2 de sus 19 diputados en el Congreso. ERC, en cambio, pasaría de los 7 actuales a 10-11, y eso podría atribuirse al efecto Rufián o a un contexto de crecimiento general de ERC, que estaría recuperando votantes que habían apoyado al PSC. En tercer lugar, Vox pasaría de 2 a 6-7, seguido del PP que podría conservar los 6 o perder uno. Junts pasaría de 7 a 4-5, seguido de Sumar, que tampoco revalidaría los 7 que obtuvo Comuns en 2023 y se quedaría en 3-4. La CUP y Podemos podrían obtener un escaño cada uno, o quedarse sin representación como ahora. La encuesta no pregunta por Aliança Catalana, que de momento descarta acudir a unas generales.
La percepción de la situación económica es mejor en Catalunya que en España: un 39% valora positivamente la economía catalana, ante el 35% en el caso español. En cambio, la situación política sigue siendo percibida como negativa, sobre todo en España.

