Todas las alarmas se han disparado en el sector vitivinícola a pocos días del inicio de una vendimia que se espera abundante y de calidad. La crisis, como se recuerda desde el Unió de Pagesos, viene marcada por precios bajos, la caída del consumo y una acumulación de stocks que ha llevado a algunas bodegas a comunicar que no comprarán uvas esta campaña. El exceso de producción hace que hoy en día haya muchos viticultores que no saben ni dónde venderán sus uvas ni cuánto les pagarán.
El presidente de la comisión de Agricultura de la patronal Foment y presidente a la vez del Institut Agrícola Català de Sant Isidre, Baldiri Ros, ha reclamado este martes a las empresas elaboradoras de cava que “vuelvan” a producir cava. Se refería concretamente a los 40 millones de botellas ajenas a la DO Cava vendidos por el grupo Henkell Freixenet en Alemania, Austria y Suiza con el pretexto de compensar la disminución de los kilos de uva por la emergencia climática.
Los costes y la caída del consumo llevan a algunas bodegas a comunicar que no comprarán uva
Joan Pons, vicepresidente del Institut Agrícola y presidente del grupo cooperativo Cevipe, ha denunciado en Foment que el exceso de producción de uva hace que se corra el riesgo de que se paguen precios “indignos” por el kilo de uva. En declaraciones a La Vanguardia afirma que es “una vergüenza” que sea sobre las cooperativas y el resto de elaboradores de vino base donde recaiga la regularización de los excedentes.
El Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat ha determinado que producir un kilo de uva le cuesta al viticultor entre 0,53 y 0,56 euros este año. Son precios que, muy probablemente, quedarán por encima de lo que finalmente se pagará en gran parte. El director de la DO Penedès, Francesc Olivella, manifesta que “si se paga por debajo de costes y se vulnera la ley de la Cadena Alimentaria, la administración debería intervenir”. El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, que ya ha anunciado ayudas paliativas a través de la poda en verde y de la destilación de crisis, considera que “debemos tomar decisiones pensando no sólo en esta campaña, sino también en el futuro. Por eso trabajaremos juntamente con el nuevo pleno de la DO Cava para definir el plan de acción para el 2026 y 2027 y el modelo de sector que queremos en cinco años”.
Y en plena tormenta en el Penedès, hoy el presidente de la patronal Aecava, Joaquim Tosas, ha anunciado que deja el cargo. Responde a la voluntad de favorecer una renovación de los liderazgos en un momento en el que la DO Cava inicia nueva etapa. Continuará en la junta directiva de Aecava y como vocal de la DO Cava. No habrá nuevo presidente hasta otoño.
