A pesar de haber sido estabilizado, después de quemar 42.000 hectáreas, el incendio cerca de Burdeos se ha reavivado en al menos 14 puntos este martes y ha obligado de nuevo a evacuar campings en la localidad de Lacanau, en total unas 4.000 personas. El fuego ha alcanzado el campo militar de Souge, que alberga 2.800 hectáreas de espacio natural, en su mayoría bosque, por lo que se envió medios aéreos a combatir las llamas.
El aumento de las temperaturas, como consecuencia de una nueva ola de calor, y la dirección del viento han dificultado el trabajo de los bomberos. La jornada del miércoles se anuncia aún más complicada. Con todo, los habitantes evacuados de tres localidades menos afectadas podrán volver a casa.
Las autoridades sanitarias de la región de Nueva Aquitania han avisado de que los niveles de concentración de partículas finas en el aire han sobrepasado los niveles de alerta en tres departamentos (Gironde, Landas y Lot-Garona). Se aconseja ventilar los edificios lo mínimo indispensable y no realizar ejercicios físicos en el exterior, además del uso de mascarillas para las personas vulnerables. El suministro de mascarillas FFP2 ha alcanzado los 3,5 millones de unidades.
Las críticas políticas se acumulan, entre tanto, de parte de la izquierda radical y los ecologistas por la falta de preparación y de inversiones del Gobierno en infraestructura contra los incendios, sobre todo en aviones de extinción. Es muy probable que la gestión de los bosques y la protección civil se conviertan en un tema no menor de la campaña de las presidenciales. Hay ya debate sobre la generalización del aire acondicionado y el llamado “derecho al frescor”. Los ecologistas empiezan a dejar de lado sus reticencias, aunque exigen un cambio drástico en el diseño de construcción para no depender del aire acondicionado.
Uno de los portavoces de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical), el diputado Hadrien Clouet, recordó el error el exprimer ministro Gabriel Attal, quien en el 2024, como medida de ahorro, decidió anular la compra de dos hidroaviones Canadair. Según Clouet, ha habido “un escándalo de Estado” por la negligencia, una actitud que continúa al no haber encargado kits apagafuegos para equipar el año que viene los aviones de transporte militar Airbus A400M. Según el diputado, habría que votar una modificación del presupuesto para su financiación.
Un diputado de la extrema derecha habla de “un gobierno de comediantes que va a los sitios cuando pasa algo pero es incapaz de actuar”
La extrema derecha nunca desaprovecha la ocasión para hacer catastrofismo y también lo ha hecho ahora para atacar al Gobierno. Marine Le Pen, candidata al Elíseo, ha sido discreta, pero hace unas semanas, durante la ola de calor, propuso un plan nacional de climatización para equipar a hospitales, escuelas y residencias de ancianos. El presidente del Reagrupamiento Nacional (RN), Jordan Bardella, criticó el retraso en el uso del Airbus militar y la falta de medios para la protección civil. El diputado de RN Laurent Jacobelli fue más ácido al referirse a “un gobierno de comediantes que va a los sitios cuando ocurre algo pero es incapaz de actuar” y de anticiparse a las crisis.
En el Ministerio de Economía y Hacienda se celebrará el jueves una reunión para evaluar los daños y estudiar nuevas medidas de ayuda para los sectores afectados. No existe todavía una cuantificación de las pérdidas, pero serán muy elevadas.
