El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este jueves que su “Junta de Paz”, organización que fundó y preside para eclipsar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ha alcanzado un “acuerdo histórico para el desarme completo de Hamas y de todos los demás grupos armados en Gaza”.
Fuentes de Hamas ya han confirmado que este acuerdo existe, si bien advierten de que el pacto no se materializará si Israel no acata sus obligaciones. Uno de los negociadores de la milicia islamista, Ghazi Hamad, ha declarado a medios árabes que el ejército israelí tiene que retirarse de la franja, abrir los cruces fronterizos y cesar los ataques. “Si Israel no cumple el acuerdo, nosotros tampoco lo cumpliremos”, ha asegurado.
El desarme de Hamas era uno de los requisitos acordados en el plan de 20 puntos para el alto el fuego firmado el pasado octubre que debía poner fin a la masacre israelí en Gaza, donde han muerto más de 73.000 palestinos. Desde que fue suscrito, el acuerdo ha sido violado repetidamente por Tel Aviv, que sigue ocupando parte de la franja.
“Este acuerdo es un paso crucial hacia que Gaza sea finalmente gobernada por un nuevo gobierno palestino que trabajará estrechamente con la Junta de Paz para ayudar al pueblo palestino”, ha añadido Trump en una larga publicación en su plataforma, Truth Social. “Al mismo tiempo, Israel tendrá la seguridad que merece, con Gaza ya no utilizada como base para ataques terroristas”, ha recalcado el mandatario.
El presidente ha señalado que, según lo acordado el año pasado, el plan para la creación del nuevo gobierno palestino tutelado por Washington contará con distintas fases, que incluyen la retirada de Israel de la franja: “A medida que se complete el desarme, las fuerzas israelíes se retirarán, y la Fuerza Internacional de Estabilización trabajará con una nueva fuerza policial palestina para asumir la responsabilidad de que Gaza sea segura para sus residentes y sus vecinos”.
La primera fase del plan de 20 puntos exigía el cese de todas las hostilidades por parte de Israel y Hamas, así como el intercambio de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria. Sin embargo, Israel ha incumplido de forma repetida este acuerdo y, en los últimos nueve meses, ha seguido bombardeando Gaza, bloqueando la asistencia y apoderándose de más territorio, un proceso en el que han muerto otros 1.200 palestinos. Sin ir más lejos, este mismo miércoles Tel Aviv bombardeó una mezquita en Gaza, bajo el pretexto de que Hamas estaba almacenando armas en su interior.
El plan de 20 puntos prevé la creación de un gobierno de transición tecnócrata y supervisado por la Junta de Paz
La segunda fase del plan de paz incluye el desarme completo de Hamas en seis meses, con amnistía para sus miembros que se comprometan a la coexistencia pacífica, y el despliegue de una “fuerza de estabilización internacional temporal”, compuesta por personal estadounidense, árabe y europeo, para supervisar la seguridad y entrenar a una fuerza policial palestina. Esta es la policía a la que Trump ha hecho referencia en su anuncio, aunque no ha dado detalles de cómo se llevará a cabo su formación.
La tercera etapa prevé el establecimiento de un gobierno de transición dirigido por tecnócratas palestinos y supervisado por la Junta de Paz, un organismo internacional al que se han adherido 27 estados miembros, en su mayoría países autoritarios, y no están incluidos China, Rusia ni ningún país europeo.
Este gobierno llevará a cabo la “reconstrucción” de Gaza, un proceso que ha planteado muchas dudas, especialmente después de que Trump dijera, en su primera reunión en la Casa Blanca con el primer ministro israelí Beniamin Netanyahu, que su intención era convertir el enclave en la “Riviera de Oriente Medio”.
Una estimación de la ONU y el Banco Mundial estima que se requieren 71.400 millones de dólares para reconstruir la Franja, devastada tras tres años de bombardeos incesantes de Israel. Tampoco hay mucha claridad sobre cómo se dará este proceso, aunque es previsible, dados los precedentes, que Trump aproveche para dar oportunidades de inversión a su empresa familiar o a las de sus allegados.
En su comunicado, el presidente agradece la mediación de Egipto, Qatar y Turquía. Los líderes de Hamas llevan desde finales de la semana pasada reunidos con representantes de los tres países en El Cairo, la capital egipcia, para cerrar los flecos del acuerdo. Este mismo jueves, un alto cargo de Hamas afirmó a Reuters que las conversaciones eran positivas y estaban “avanzando”.
El grupo islamista ya anunció el 6 de julio su disolución formal, uno de los requisitos del plan de 20 puntos, pero se había resistido al desarme total. De confirmarse, esta sería una gran victoria para Israel y el gobierno de Netanyahu, a quien las encuestas le dan pocas posibilidades de reelección en los próximos comicios legislativos del mes de octubre.
