Compensando

Hay algunas empresas que están repasando cuidadosamente la evolución de sus cuentas y sobre todo de su tesorería. En su historia ha sido totalmente normal que en algún momento la dirección de la empresa haya considerado perfectamente normal utilizar algunos fondos para premiar a un directivo por algún proyecto con un buen éxito.

Pero la evolución que se está aplicando en el mundo empresarial está limitando la libertad de muchos directivos. El Consejo de la empresa quiere analizar la evolución de la tesorería. Quizás un alto directivo premió a uno de los directivos que dependían de él porque había hecho un gran trabajo que en buena medida fue idea suya, requirió mucha dedicación y también organizar adecuadamente a varios mandos intermedios, formar al equipo con el proyecto a emprender, aplicarlo y tener bien informado a su jefe.

Premiar una buena idea no es un gasto, es una inversión para que la empresa crezca

Pero hay muchas empresas en las que un directivo no puede premiar a uno de sus subordinados por un buen resultado. La compensación de todos los directivos tiene una parte fija y una parte variable muy bien explicada con su fórmula. Pero si a un directivo se le ocurre una idea que no está incluida en su fórmula de compensación no implica que se pueda inventar una fórmula para compensarle. Hay directivos que consideran que quienes trabajan en su empresa saben que en el pasado podían tener un premio en su remuneración si habían aportado a la empresa una nueva idea que conseguía mejoras y buenos resultados. Sin embargo, la dirección cambió el criterio: muchas retribuciones mantenían una parte variable, pero esta pasó a depender exclusivamente del cumplimiento de los resultados y de las fórmulas concretas acordadas previamente en los contratos de los empleados.

Al final, premiar una buena idea no es un gasto, sino una inversión para que la empresa se mueva con más rapidez. Si los empleados ven que sus propuestas se tienen en cuenta y repercuten en su sueldo, se animarán a buscar soluciones creativas. El verdadero reto de la dirección es mantener esa motivación dentro de las reglas que tiene la empresa.

Eso sí, no es lo mismo trabajar, incluyendo temas emprendedores, en una pequeña o mediana empresa con su propietario muy próximo a la gestión de la empresa o trabajar en una multinacional en la que un cambio en la gestión o la aportación de un producto nuevo tienen que ser aprobados por la dirección que puede estar en otro país y en muchos casos no verá adecuado, teniendo una buena estrategia, proyectos ejecutivos internacionales y con su equipo directivo con su gestión asignada. Hay algunas empresas multinacionales que tienen incluido este tema en su gestión para tratar de aprovechar nuevas ideas con potencial si surgen en la compañía. En las reuniones empresariales sale el tema de estimular las mejores aportaciones por los directivos y mandos intermedios e incluir una compensación a quienes contribuyan con aportaciones efectivas.

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