Campings, apartamentos y casas rurales crecen en pleno julio gracias al turista nacional

Del apartamento o el bungalow en la costa a la casa rural o el glamping en la montaña. El turista español ha hecho de los alojamientos extrahoteleros una de sus fórmulas habituales para pasar las vacaciones y el pasado mes de  julio fue, además, quien sostuvo su crecimiento, frente al descenso del turista extranjero. Concretamente sus pernoctaciones aumentaron un 4,2%, mientras las de los viajeros internacionales retrocedieron un 2,2%. El sector superó así los 22,5 millones de noches en el conjunto del Estado, un 0,9% más que hace un año según los datos provisionales del INE correspondientes a julio, en un verano marcado de nuevo por el aumento de precios.

El avance, sin embargo, ha sido desigual por sectores. El turismo rural fue el que más creció, un 3,9%, seguido de los albergues (+2,2%) y los campings (+1,2%), mientras que los apartamentos turísticos se mantuvieron prácticamente en los mismos niveles de hace un año. En todos ellos, salvo en el turismo rural, donde también aumentó el visitante internacional, el empuje llegó fundamentalmente de casa.

El comportamiento de los campings refleja especialmente el tirón del mercado doméstico. Las pernoctaciones de españoles crecieron un 3,8%, frente al descenso del 2,4% de las realizadas por extranjeros. Una evolución que el sector considera habitual durante los meses centrales del verano, cuando las familias españolas toman el relevo de una clientela internacional con mayor presencia durante el resto del año.

“Julio y agosto son meses en los que los campings están prácticamente llenos de campistas españoles”, explica Sergio Chocarro, gerente de la Federación Española de Campings (FEEC). El sector espera cerrar el verano con un ligero aumento de clientes y pernoctaciones respecto al pasado ejercicio después de un julio que califica de “muy bueno”, con ocupaciones que la patronal ha estimado en un 90%, frente a los 55,1% de los datos oficiales.

Una familia entreteniéndose en una de las minicaravanas que han salido recientemente al mercado para atraer a nuevos clientes 
Una familia entreteniéndose en una de las minicaravanas que han salido recientemente al mercado para atraer a nuevos clientes Drop Campers

Tras estos aumentos hay también un importante cambio en la forma de ver el camping. Las inversiones realizadas durante los últimos años en bungalows, instalaciones acuáticas y deportivas, restauración y animación han ampliado considerablemente su público. “Hemos captado mucho cliente que antes viajaba a hoteles o apartamentos”, asegura Chocarro, que suma a este fenómeno el auge de las autocaravanas, furgonetas y campers.

Catalunya continúa siendo el principal destino español de camping, con más de 4,5 millones de pernoctaciones en julio, según los datos oficiales, una cifra que fue un 1,3% inferior a la de hace un año. La Costa Brava, con más de 2,2 millones de noches, volvió a situarse como la principal zona turística del país para este tipo de alojamiento.

Tardeo en Santa Market, en Santa Cristina d'Aro. La Costa Brava, con más de 2,2 millones de noches, es de nuevo la principal zona turística del país para campistas 
Tardeo en Santa Market, en Santa Cristina d’Aro. La Costa Brava, con más de 2,2 millones de noches, es de nuevo la principal zona turística del país para campistas FLAMINIA PELAZZI / Terceros

Precisamente el presidente de la Federación Catalana de Cámpings, Miquel Gotanegra, cifraba hace escasos días en el 65% la ocupación media de los establecimientos de la costa durante julio y vaticinaba un cierre de agosto en el 80%. Gotanegra calcula que el sector alcanzará este año los 22 millones de pernoctaciones, “una cifra récord de nuevo”, impulsada sobre todo por los clientes que realizan estancias fuera de temporada alta, que continúan al alza.

Noches más caras

El crecimiento de las pernoctaciones viene acompañada con una notable subida de precios, sobre todo en campings y apartamentos turísticos. En los primeros, las tarifas aumentaron un 6,3% y en los segundos un 6,2%. En los apartamentos, además, las pernoctaciones no crecieron y los viajeros acortaron sus vacaciones: la estancia media cayó un 7,3%, hasta las 4,8 noches. El turismo rural escapó en parte de esta dinámica: fue el alojamiento que más creció en noches, un 3,9%, mientras sus precios aumentaron un mucho más moderado 1,5%.

En los campings, la patronal explica el encarecimiento por el aumento de los costes. “Los sueldos de los trabajadores, las materias primas, la energía… todas estas variables van aumentando”, señala el gerente de la FEEC, que asegura que los establecimientos intentan asumir parte de esos incrementos para evitar trasladarlos íntegramente al cliente.

Los albergues también cerraron julio en positivo, con un aumento de las pernoctaciones del 2,2%. En este caso, el empuje del turista nacional fue todavía más acusado: sus noches crecieron un 7,8%, frente al descenso del 7,5% de las realizadas por extranjeros.

Antonia Justicia González

Periodista en el suplemento económico Dinero de ‘La Vanguardia’ y especialista en literatura infantil y juvenil

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