La Unión Europea y la OTAN cierran filas con Berlín después de que el Gobierno alemán haya señalado formalmente a Rusia como responsable del fallido ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig del pasado 4 de agosto, que tenía como objetivo un avión de carga ucraniano. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha sido tajante al asegurar que el ataque híbrido tiene “todas las características del terrorismo patrocinado por el Estado”, mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, advierte que el comportamiento de Rusia es “cada vez más imprudente” y promete que está “trabajando sin descanso para asegurarnos de que estamos preparados para garantizar la seguridad de nuestra población”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien recibió a Rutte en la sede del Ejecutivo comunitario, prometió que ni la OTAN ni Europa se van a achantar por las intimidaciones rusas. No solo mantendrán la presión sobre Moscú, sino que la incrementarán y “no pararán hasta que Rusia deje de bombardear y matar a niños, hombres y mujeres inocentes en Ucrania”.
Bruselas quiere 1.600 inclusiones a las listas de sancionados y vetar la entrada a excombatientes rusos
La conservadora alemana definió lo sucedido en su país como “parte de un patrón más amplio de incidentes cada vez más peligrosos”, como las incursiones repetidas en el espacio aéreo comunitario, los drones que paralizan aeropuertos o las interferencias en infraestructuras críticas. “Los europeos nos enfrentamos a la dura realidad de que esta es la nueva normalidad”, reconoció. “Tenemos que dar un paso al frente, y eso significa estar preparados para responder a la imprudencia de Rusia de forma más rápida y eficaz”. Esto implica “tratar nuestras infraestructuras cotidianas como objetivos de primera línea y protegerlas en consecuencia” y apoyar “a cualquier Estado miembro que sea blanco de Rusia”. Europa ya cuenta, subraya Von der Leyen, con equipos de respuesta rápida capaces de hacer frente a este tipo de ataques, “tanto si se producen dentro como fuera de nuestra Unión”.
“La pregunta es qué haremos al respecto”, insistió Kallas desde Irlanda, donde se celebró este miércoles una reunión de ministros de Exteriores de la UE que se ha centrado en la respuesta europea ante las nuevas evidencias de las investigaciones policiales, los métodos operativos y la información de inteligencia demuestran la responsabilidad rusa en el intento de atentado en el aeropuerto de Leipzig. La primera respuesta, explicó Kallas, es un importante movimiento: Europa está preparando 1.600 inclusiones en listas de sanciones relacionadas con el complejo militar ruso, lo que sería uno de los golpes más fuertes hasta la fecha. “Se está intensificando la presión sobre Rusia y el apoyo a Ucrania también se mantiene en un nivel elevado. Esa es la unidad que estamos demostrando en estos momentos”, sostuvo el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul.
Francia también habla de nuevos castigos a la flota fantasma rusa, es decir, los buques petroleros que utiliza el Kremlin para eludir las sanciones occidentales. Además, la alta representante europea observó un “amplio apoyo” entre los Estados miembros para imponer una prohibición de entrada a los excombatientes rusos y a ampliar las restricciones a los turistas rusos, algo que hasta la fecha ha sido complicado. Las solicitudes de visado de ciudadanos rusos para entrar en la UE aumentaron, por segundo año consecutivo, un 8,4% en el 2025.
Von der Leyen abre la puerta a utilizar el préstamo europeo para que Kyiv compre sistemas Patriot a EE.UU.
Von der Leyen abrió también la puerta a utilizar el préstamo europeo de 90.000 millones de euros para que Ucrania compre a Estados Unidos los codiciados sistemas de defensa aérea Patriot, tal y como ha pedido Kyiv. Sin embargo, esta propuesta implicaría que los Veintisiete hicieran una excepción a la norma de dar prioridad en la compra de armamento a los productos europeos. “Los Estados miembros lo están estudiando, pero puedo confirmar que va en la buena dirección”, explicó en unas declaraciones a la prensa. Ucrania está pidiendo desesperadamente nuevos sistemas para defenderse de los misiles y los drones rusos, que en la pasada madrugada dejaron al menos ocho muertos en Kyiv y otros cuatro en localidades cercanas.
“La guerra híbrida no es solo una molestia en Internet”, declaró a los periodistas el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radosław Sikorski. “La guerra híbrida implica escuadrones de asesinato. Implica incendios provocados. Implica atentados con explosivos contra trenes en marcha, como ha ocurrido en Polonia; implica violaciones del espacio aéreo con drones y misiles de crucero. Tenemos que convencer a Putin de que esas acciones tienen un precio”, recalcó. “Tenemos suerte de que no haya pasado nada, pero sabemos lo que ha ocurrido en Rumanía, lo que ha ocurrido en tantos países”, coincidió su homólogo de Luxemburgo, Xavier Bettel, en Irlanda. “Vemos que no hay voluntad por parte de Rusia de rebajar la tensión. Alemania es mi país vecino, por lo que el peligro se acerca”, ha añadido.
Por su parte, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció la convocatoria del encargado de negocios de la embajada rusa en París en reacción a la atribución por Alemania a Moscú de los ataques con drones. Otros países como Finlandia y República Checa llamaron a consultas a sus respectivos embajadores rusos.
