
Podría haber más ajustes que los anunciados en el mayor grupo automovilístico europeo. Volkswagen “intensificará su programa de reestructuración”, ha dicho este lunes el responsable de su marca principal, Thomas Schaefer. “Tenía la esperanza de que las medidas acordadas en 2024 ya fueran suficientes. Por desgracia, no ha sido así”, declaró , en una reunión con la plantilla celebrada en la sede central de la empresa en Wolfsburgo, según informa Reuters.
El grupo ha asegurado que en Seat no habrá ajustes ni cierres de planta
La noticia se produce justo cuando los trabajadores del sector del automóvil alemán organizaron protestas en todo el país menos de tres días después de que la advertencia sobre los beneficios de la empresa pusiera de relieve los retos del sector, derivados de los elevados costos y la feroz competencia asiática.
Las manifestaciones en Volkswagen, BMW y en el proveedor de componentes Bosch son una respuesta a los dolorosos recortes de plantilla, las posibles deslocalizaciones de la producción e incluso los cierres de plantas en la industria más importante de Alemania. “No tenemos absolutamente nada que perder y, por lo tanto, intensificaremos de nuevo de manera significativa nuestro programa de mejora del rendimiento”, afirmó, añadiendo que la empresa y los representantes de los trabajadores debatirán cómo proceder.
La competencia asiática y la transición energética han desestabilizado la compañia
“No tenemos absolutamente nada que perder y, por lo tanto, intensificaremos de nuevo de manera significativa nuestro programa de mejora del rendimiento”, ha reconocido Schaefer, añadiendo que la empresa y los representantes de los trabajadores debatirán cómo proceder.
El mayor fabricante de automóviles de Europa tiene previsto recortar otros 50.000 puestos de trabajo (que se suman a una primera tanda de 50.000 ya anunciados anteriormente) como parte de una reestructuración masiva acordada este mes con las partes interesadas.
La presidenta del comité de empresa de Volkswagen, Daniela Cavallo, y la líder del sindicato IG Metall, Christiane Benner, reclamaron una mayor protección frente a la competencia desleal de China, una política de subvenciones más eficaz por parte de la Unión Europea y la continuación de un programa de jubilación gradual.
“Esperamos que los líderes empresariales y los equipos directivos asuman su responsabilidad con Alemania como nación automovilística, con los empleados y con el empleo”, declaró Benner ante los trabajadores en la sede central de Volkswagen.
Los fabricantes de automóviles europeos se enfrentan a una competencia cada vez mayor por parte de sus rivales asiáticos, tanto en el extranjero como en el mercado nacional, lo que supone un grave problema para Volkswagen, que debe hacer frente al exceso de capacidad en el continente, a los aranceles estadounidenses y a la caída de los beneficios en China.
Volkswagen recortó la semana pasada sus previsiones de margen de beneficio para 2026 hasta un máximo del 1%, achacándolo a la atonía del mercado chino y al aumento de las provisiones para jubilaciones, al tiempo que rebajaba las expectativas para su marca de coches deportivos Porsche .
Parte del problema radicaba en la acelerada demanda de vehículos eléctricos, menos rentables, lo que pone de relieve la dependencia del sector respecto a los motores de combustión que han impulsado la economía alemana durante décadas.
“La mayoría de los directivos no han sabido seguir el ritmo de los avances en movilidad eléctrica, digitalización y tecnología de baterías, lo que ha provocado que las industrias automovilística y de proveedores alemanas se queden rezagadas”, afirmó Horst Ott, del sindicato IG Metall.
Las acciones de Volkswagen, que el lunes fueron excluidas del índice de referencia Euro Stoxx 50 a raíz de su reciente depreciación, caían más de un 1%, mientras que las de Porsche bajaron un 1,6%, prolongando las caídas del viernes.
Las acciones de Porsche SE —el mayor accionista de Volkswagen, que también rebajó el viernes sus previsiones para 2026— caían un 3,1%.
En el marco de este ajuste global, el grupo automovilístico descartó despidos o el cierre de la planta de Martorell. Lo que sí se ha informado es que a partir del 2029 la marca Seat desaparecerá y será reemplazada por Cupra.
Por otra parte, el máximo ejecutivo de Skoda, Klaus Zellmer, ha sido nombrado presidente y consejero delegado de Volvo Cars. Skoda era la filial más rentable de Vokswagen. La empresa alemana ha perdido así a uno de sus mejores gestores, que se ha ido a la competencia.
Entre las marcas del grupo Volkswagen se teme ahora que para ahorrar y optimizar costes las filiales pierdan autonomía decisional y capacidad de gestión, que acabaría centralizada en Alemania en vista de una mejor eficiencia.
