EE.UU. cuestiona a Reino Unido: “claramente hay un actor extranjero” en el complot de Fairford

A medida que pasan las horas tras el supuesto atentado contra la base aérea de Fairford, utilizada por el Pentágono para atacar regiones de Oriente Medio y, más recientemente, Irán; las contradicciones entre EE.UU. y Reino Unido van en aumento en un caso lleno de interrogantes. Poco después de que la policía antiterrorista británica anunciara la puesta en libertad bajo fianza a los cinco detenidos la tarde del lunes, Washington cuestionó la decisión a la vez que insistió en la mano extranjera como artífice del complot. 

“Yo no lo habría hecho”, dijo el presidente estadounidense, Donald Trump, a la prensa en la Casa Blanca sobre la puesta en libertad de los sospechosos (todos ellos veinteañeros de nacionalidad británica  y de barrios bien de Londres). “Muchas personas están molestas con la noticia”, añadió su secretario de Estado, Marco Rubio, por la noche en Fox News. Y mientras Trump se aventuró a afirmar que el incidente “podría estar” relacionado con Irán -la hipótesis que cobró más fuerza durante las primeras horas de la investigación-, Rubio era más contundente: “Claramente hay una participación de un actor extranjero. No entraré en detalles todavía”, declaró, al mismo tiempo que aseguraba que hay “mucha más información” sobre el suceso. 

Sin embargo, si los servicios de inteligencia británicos creyeran que son agentes iraníes difícilmente los individuos, que fueron arrestados bajo sospecha de delitos relacionados con explosivos y de planear un atentado terrorista, habrían sido tratados con tanta condescendencia: no registraron sus casas ni interrogaron a su entorno. La ley antiterrorista les permite retenerlos durante dos semanas antes de presentar cargos, pero se ha optado por ponerlos en liberad. 

“Para que quede claro, esto no significa que la investigación haya terminado”, declaró Laurence Taylor, jefe de la policía antiterrorista británica. Los cinco hombres “siguen bajo investigación mientras exploramos diversas líneas de investigación”.

Entre estas líneas está determinar si el contexto geopolítico actual influyó en el incidente: “Tengan la seguridad de que estamos considerando esto desde todos los ángulos posibles, incluyendo la posibilidad de que se trate de un acto perpetrado activamente por agentes o individuos que, consciente o inconscientemente, trabajan en nombre de un Estado extranjero”. Según fuentes cercanas a la investigación citadas por Reuters, al inicio de la investigación se consideraba más probable un móvil vinculado a Irán, que un sabotaje ruso o un complot islamista. 

Muchas personas están molestas con la noticia de la liberación de estos individuos

Marco Rubio

Secretario de Estado de EE.UU. 

Pero a juzgar por los pasos de la policía británica, la hipótesis del atentado terrorista fallido pierde fuerza a pesar de las declaraciones de Washington. Y aquella alerta que empezó con la llamada de una granjera local al teléfono de emergencias 999 sobre el avistamiento de varios individuos encapuchados en tres furgonetas blancas cerca de la base de la RAF Fairford, que provocó la evacuación en plena madrugada de los residentes de 85 viviendas de la cercana localidad de Whelford, podría acabar tratándose en realidad de un incidente de menor gravedad. 

La base de Fairford adquirió especial relevancia este año después de que el ex primer ministro británico Keir Starmer autorizara su uso para acciones estadounidenses de “carácter defensivo” para atacar emplazamientos de misiles iraníes que atacaban buques en el estrecho de Ormuz.

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