EE.UU. sorprende al crear solo 29.000 empleos y el paro crece en el último informe antes de las elecciones

Las previsiones volvieron a fallar en Estados Unidos. Cuando todos los analistas consideraban que la economía estadounidese sumaría de 84.000 a 94.000 puestos de trabajo en septiembre, la realidad resultó muy diferente. El pasado mes solo se incrementaron en 29.000 las nóminas, mientras que el índice de desempleo subió al 4,2%, en contra del pronóstico de que se prolongaría el 4,1%.

En la previa a la apertura del mercado bursátil, los índices de las acciones subieron con fuerza, mientras los rendimientos de los bonos retrocedían, tras un informe de empleo sorprendentemente débil. Esto aumentó las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) mantenga los tipos de interés sin cambios este octubre, dejando más abierta la posibilidad para diciembre.

Este es el último informe antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre y el mercado laboral mostró signos claros de ralentización para una economía en entredicho porque una inflación enquistada por encima del 3% continúa presionando los mercados y encarece la vida. Además, las cifras de julio y agosto se revisaron a la baja en un total de 60.000 ocupaciones.

El aumento de los precios del combustible se ha fortalecido debido al efecto de la guerra desatada por el presidente Donald Trump en Irán, y el impacto es cada vez más creciente en la cesta de la compra por los aranceles, que son la seña de identidad del actual mandatario de la Casa Blanca.

Por eso este retroceso será muy observado por los gobernadores de la Reserva Federal, que se congregarán la última semana de este mes, después de que en su reunión de septiembre subieran los tipos de interés un cuarto de punto, situando el precio del dinero en el rango del 3,75% al 4%.

Fue la primera subida desde el 2023, en pleno gobierno de Joe Biden, y supuso un enfado de su sucesor. Trump promocionó a Kevin Warsh en primavera para dirigir el banco central de EE.UU. con la misión de que recortara los tipos de forma pronunciada. Varios dirigentes de la Fed indicaron esta semana que no había prisa para ordenar otro incremento al sopesar la fuerza del mercado laboral.

La economía estadounidense en su conjunto ha asimilado la volatilidad sin flaquear y el mercado laboral ha demostrado su resiliencia, con un paro por debajo del 4,5% desde octubre del 2021, a pesar de que plantea desafíos para quienes buscan empleo y los universitarios recién graduados. En parte contribuyó a esa fortaleza en la contratación el factor de que la generación del baby boom se ha jubilado a un ritmo considerable, así como a las restricciones migratorias impuestas por el gobierno, lo que ha limitado la incorporación de nuevos trabajadores a la fuerza laboral.

Pero quedó claro que no era el pronunciamiento contundente que la administración Trump esperaba encontrar en el último informe de empleo antes de que los votantes acudan a las urnas dentro de un mes, donde la euforia se sustituye con un incremento del paro.

El empleo en los hogares aumentó en 78.000 puestos durante el mes, mientras que la fuerza laboral se incrementó en 485.000 personas y la tasa de participación, que contabiliza a quienes trabajan o buscan activamente empleo como proporción del total de la fuerza laboral, subió 0,2 puntos porcentuales, hasta el 61,8 %, su nivel más alto desde mayo. Los salarios, sin embargo, continuaron mostrando señales de desinflación.

Los ingresos medios por hora aumentaron apenas un 0,1% en septiembre, situando el incremento interanual en el 3 %. Wall Street esperaba cifras del 0,3% y del 3,1%, respectivamente. La semana laboral promedio se mantuvo sin cambios, en 34,6 horas.

La mayor parte del aumento mensual del empleo se produjo en el sector de la salud, que incorporó a 17.000 trabajadores. La construcción sumó 11.000 puestos y la industria manufacturera agregó 9.000.

El empleo público disminuyó en 17.000 ocupaciones, en tanto que los servicios de empleo temporal registraron una caída de 11.000 y los servicios de información perdieron 10.000 puestos. El sector de actividades financieras también experimentó una reducción de 7.000 empleos.

Francesc Peiron Arques

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