La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha pedido a la Eurocámara que apoye la propuesta del gobierno comunitario para ampliar el presupuesto de los próximos siete años y ha sido crítica con los recortes que proponen algunos países como Alemania o Dinamarca. Von der Leyen ha dicho que limitar las cuentas públicas “supondría el riesgo de recortar drásticamente en prioridades fundamentales que todos juntos hemos acordado”.
“A veces oímos decir que esto no es posible. Permítanme recordar que estamos hablando de un presupuesto del 1,26 % de la renta nacional bruta de la Unión Europea. Soy consciente de que equilibrar todas las restricciones no es fácil. También soy consciente de la difícil situación presupuestaria de los Estados miembros. Pero quisiera advertir sobre los grandes recortes”, ha insistido durante su intervención ante el pleno del Parlamento Europeo.
Sin mencionarles, Von der Leyen ha rechazado así la propuesta que los primeros ministros de Alemania, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Austria han trasladado a la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, en manos de Irlanda. Estos países enviaron una carta haciendo hincapié en los “esfuerzos dolorosos” que “casi todos los Estados miembros” están haciendo para “sanear sus finanzas públicas” y calificaron la propuesta de la Comisión Europea de no ser realista, presionando para reducir los casi 2 billones de euros.
Bruselas calcula que los nuevos recursos propios podrían aportar 58.500 millones de euros a las cuentas de la UE
En las últimas semanas, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, ha viajado por las capitales europeas subrayando la necesidad de ampliar los recursos propios, es decir, a través de fuentes de ingresos directamente a la UE, como el régimen de comercio de derechos de emisión, los mecanismos de ajuste en frontera por carbono o los impuestos especiales sobre el tabaco. Bruselas calcula que podrían ingresar 58.500 millones de euros a través de los mismos. Sin embargo, los frugales consideran que estos cálculos son insuficientes para evitar una mayor aportación nacional.
En el lado contrario está España, junto a Italia, Croacia, Portugal, Grecia y otros 12 países, que también han pedido por carta que se mantengan las contribuciones a la política agraria común (PAC) y a los fondos de cohesión. Está previsto que las conversaciones sobre el presupuesto comunitario se desarrollen la próxima semana, en la cumbre de líderes de la UE que tendrá lugar en Bruselas.

Con todo, Von der Leyen ha puesto encima de la mesa los retos energéticos a los que se enfrenta la UE, desde el incremento de los precios derivados de la guerra en Irán hasta la dependencia de las importaciones. “A corto plazo, necesitamos apoyar a los Estados miembros para que respondan a la presión inmediata. Pero a medio y largo plazo, necesitamos seguir abordando los problemas estructurales que nos dejan expuestos a la volatilidad de los mercados extranjeros de combustibles fósiles”, ha resumido.
La presidenta de la Comisión ha reconocido que los Estados miembros ya están poniendo en marcha medidas y ha citado como buenos ejemplos a Francia y Rumanía con “programas de vales de energía que brindan apoyo a familias de bajos ingresos”; frente “ayudas generalizadas, porque eso aumentaría la demanda, favorecería a los que tienen mayores ingresos e implicaría costes enormes”.
Von der Leyen propone compras conjuntas de energía y un operador común para agregar la demanda europea
Además, ha propuesto un diálogo estratégico con las refinerías para “reducir costes y garantizar que tengamos los suministros necesarios, también para la defensa” y también compras conjuntas de energía. “Queremos pasar de la simple intermediación a la agregación de la demanda y encargar a un operador de mercado la gestión conjunta de las compras para todos”, ha explicado.
La presidenta ha aprovechado su intervención para presionar a la Eurocámara con el objetivo de aprobar antes de finales de este año el paquete de medidas para las redes eléctricas y ha anunciado que en los próximos meses se presentarán medidas para duplicar los objetivos de electrificación de cara a 2040. “Esto podría ayudar a reducir nuestras importaciones de combustibles fósiles en 260.000 millones de euros anuales”, ha dicho.
“El reto energético al que nos enfrentamos nos recuerda una vez más que nuestro próximo presupuesto a largo plazo debe estar a la altura de los numerosos desafíos que afronta Europa”, ha insistido Von der Leyen. La presidenta de la Comisión Europea ha mencionado la IA, las alianzas internacionales pero también las situaciones de crisis para subrayar la necesidad de un presupuesto europeo ambicioso. “Si queremos preservar nuestras prioridades y el nivel de ambición que tenemos para Europa, tenemos que esforzarnos en materia de ingresos”, ha concluido.
Publicación elaborada en el marco del proyecto ‘Europa de Vanguardia’, con el apoyo del Parlamento Europeo y siguiendo el criterio editorial de ‘La Vanguardia’

