Los promotores reclaman un pacto de Estado para desbloquear la vivienda

Los promotores y constructores españoles han pedido esta mañana un pacto de Estado de vivienda para tratar de salir de la crisis de la vivienda. “Me gustaría que llegásemos el 29 de noviembre con el mismo punto en los distintos programas políticos”, ha asegurado esta mañana el presidente de la Asociación de Promotores y Construtores Españoles (APCE), Xavier Vilajoana, en el discurso inaugural del Congreso Nacional de Vivienda.

Vilajoana ha criticado que se han producido 40 cambios legislativos en los últimos años y ha apuntado que algunas de estas iniciativas parten de “comparativas absurdas”. “Estamos cansados el ejemplo de Singapur, donde el suelo es publico, o el de Viena, que llevan 80 años invirtiendo en vivienda pública diez veces más que aquí”, ha lamentado. El empresario ha emplazado al Gobierno que escuche mas a un sector que defiende “unos intereses que van más allá de las 3.000 empresas que lo conforman” y ha pedido no utilizar “casos dolorosos” para legislar.

De momento, el tablero no se mueve. El Gobierno se mantiene firme con sus políticas con la publicación esta mañana de los decretos redactados a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid. Mientras que el propio Vilajoana ha defendido un impulso en la creación de suelo y facilidades en la edificación, la directora genera de Vivienda y Suelo, Inés Sandoval, pidió a los asistentes a las jornadas que se fijasen en los instrumentos de estimulo de la oferta que ya contiene la propia normativa. “Hay reivindicaciones hitoricas del sector como la reducción del IVA al 4% para la vivienda protegida permanente”, ha apuntado.

Tanto el sector público como el privado reconocen la necesidad de colaboración con el uno con el otro. “No hay capacidad financiera ni técnica desde la administración para generar toda la vivienda pública”, ha reconocido el cuarto teniente de alcalde Barcelona, Jordi Valls. El regidor cuenta con una receta que a priori casa con las peticiones privadas -”suelo, edificabilidad y dinero”- pero no a toda costa. “Si es un fondo que compra un edificio en medio de la ciudad y echa a los vecinos para buscar una rentabilidad del 20%, no me gusta. Si es un fondo que busca colaborar con una promotora para obtener un 6%, sí”, ha ejemplificado.

Gabriel Trindade Arias

Periodista de la sección de Economía. Actualmente, centrado en Energía, Farmacia, Logística, Inmobiliario e Industria. También es profesor asociado de la UAB.

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