
Las pensiones siempre irrumpen en la agenda de las campañas. Aunque, últimamente, como error no forzado por parte de dirigentes del PP y Vox, al desplazar el marco del debate que pretendían imponer –en esta ocasión, el asalto de inmigrantes en Ceuta y los escándalos de corrupción que afectan al PSOE–, y permitir al Gobierno reactivar su alerta ante los “recortes” que las derechas aplicarán a las prestaciones sociales si consiguen llegar a la Moncloa.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, prendió la mecha esta vez, al asegurar que “el sistema va a colapsar”. Y el portavoz económico de Vox, José María Figaredo, defendió días antes una privatización parcial, al advertir que “el sistema de pensiones es un zombi”.
Tanto Alberto Núñez Feijóo como Santiago Abascal se apresuraron a intentar taponar esta vía. Los líderes del PP y Vox aseguraron rotundamente que garantizarán la revalorización de las pensiones, para evitar la pérdida de poder adquisitivo, si llegan al Ejecutivo. Pero Pedro Sánchez también se apresuró a dar la voz de alarma. “Entre las tijeras de Feijóo y el amigo de Milei, Abascal, que le gusta la motosierra, si llegan al Gobierno firman la carta de defunción del Estado de bienestar”, advirtió el miércoles en Zaragoza.
Feijóo y Sánchez coincidieron ayer en Bruselas, donde llevaron su choque por el futuro de las pensiones, pese a que ambos garantizaron su revalorización. El líder del PP fue tajante: “Las pensiones son innegociables y se acabó. Se actualizarán conforme al IPC, sin duda”.
El líder del PP recuerda que Sánchez votó en el Congreso a favor de congelar las pensiones en el 2011
Y recordó que el único partido que congeló las pensiones fue el PSOE, con un decreto de José Luis Rodríguez Zapatero en el 2010, que dejó sin revalorizar las prestaciones del 2011. Y que votó a favor Sánchez, entonces diputado raso en el Congreso, según recalcó.
“Garantizaremos el sistema público de pensiones y su viabilidad, sin duda. Y si hay alguien que no tiene credibilidad en materia de actualización de las pensiones es Sánchez, quien congeló las pensiones en 2011 con su voto favorable. Por tanto, Sánchez está inhabilitado para dar lecciones sobre la viabilidad y la congelación de las pensiones”, insistió Feijóo.
En las filas populares reivindican que en los mandatos de Mariano Rajoy las pensiones se revalorizaron incluso los tres años en los que se registró un IPC negativo, del 2014 al 2016. Las pensiones, con más de diez millones de beneficiarios, son un asunto de gran impacto electoral, y en el PP creen que el PSOE trata de usarlo para desviar el foco de Ceuta y la corrupción. Feijóo quiso dar cerrojazo al debate: “Y se acabó”.
Abascal, a su vez, ya aseguró el domingo que las pensiones se pagarán “como sea y al precio que sea”. La portavoz de Vox, Pepa Millán, se expresó ayer en la misma línea, pese a que también dijo que “no se puede engañar a la gente” ante “el estado real de las cuentas”, sin descartar una posible reforma ni concretar en qué dirección.
El presidente celebra un error no forzado de la derecha: “La campaña está yendo por donde queríamos”
“Nuestra intención, por supuesto, es que la revalorización de las pensiones se apruebe antes de que finalice el año”, garantizó ayer, por su parte, el presidente del Gobierno. O bien antes del 29-N o, más probablemente, después, con el Ejecutivo ya en funciones. Podría ser, por tanto, en diciembre, una vez se conozca el dato de la inflación, mediante un decreto ley que después habría de convalidar la mayoría progresista de la diputación permanente del Congreso, según apuntó ayer el vicepresidente Carlos Cuerpo.
Pero Sánchez trasladó su “perplejidad” ante los distintos pronunciamientos de las derechas. “Portavoces del PP o de la ultraderecha abiertamente dicen que van a recortar las pensiones, porque el sistema está a punto de colapsar, o que se callen hasta después de las elecciones”, resaltó. “El plan de la derecha y la ultraderecha es mentir a los pensionistas hasta el 29-N, y luego, si les da la suma y pueden gobernar, recortar a los pensionistas su jubilación”, alertó. El jefe del Ejecutivo, en todo caso, celebró el error que los socialistas atribuyen al PP y Vox con las pensiones. “La campaña está yendo por donde nosotros queríamos”, se felicitó.
Cumbre con los líderes del PP europeo
Alberto Núñez Feijóo se desplazó ayer a Bruselas para mantener un encuentro con los líderes del Partido Popular Europeo (EPP), con quienes trató diversas cuestiones. En primer lugar, abordó la situación de Ceuta y pidió más presencia de Europa en la ciudad autónoma –Frontex y Europol– e impulsar un instrumento jurídico para acelerar las expulsiones de inmigrantes, que pasaría por suspender el derecho de asilo en situaciones de vulneración de la integridad territorial con el uso de inmigrantes –con la norma actual, se tiene que revisar individualmente el caso de cada inmigrante, con unos plazos determinados, lo que consume tiempo y recursos–. Feijóo también anunció una investigación de todo lo ocurrido y aseguró que compartirá los resultados con la Comisión Europea. El líder popular evitó revelar qué le han dicho sobre Sánchez los líderes con los que estuvo, aunque sí ironizó . “Los comentarios de los colegas son innecesario trasladarlos. Lo que sí le puedo asegurar es que yo no conozco a ningún primer ministro europeo que si le atacan su país felicite al país invasor”, dijo, antes de asegurar que son comprensibles “las dudas de países limítrofes como Italia” con España en materia migratoria ante hechos como la regularización masiva. Asimismo, Feijóo también defendió la candidatura de Pablo Hernández de Cos como presidente del Banco Central Europeo para relevar a la francesa Christine Lagarde y, sobre el presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2028-2034, que está ahora en negociación, exigió blindar los fondos para que la agricultura, la ganadería y la pesca española “sean competitivas”.

