Puigdemont confirma que no será jefe de la oposición en el Parlament cuando regrese a Catalunya

El expresident Carles Puigdemont aún no ha desvelado cuándo volverá a Catalunya, aunque todo indica que será después de las elecciones generales del 29 de noviembre. Lo que sí ha confirmado es uno de los asuntos que más se comenta en los mentideros de su partido desde hace tiempo: que no será el jefe de la oposición en el Parlament cuando regrese. En una entrevista con Jordi Basté, en el programa Pla seqüència de La2Cat, sostiene que no tiene sentido que una persona que ha sido presidente de la Generalitat fiscalice a sus sucesores.

“No podría ejercer como tal [jefe de la oposición], pero por otra parte, aunque pudiera, me parece que quien ha sido presidente de la Generalitat y ha ocupado la presidencia, que es una institución, no es correcto que vaya después a controlar al president, sea quien sea”, asevera el también líder de Junts cuando le preguntan por qué ha dejado vacante el cargo. Su partido ha remarcado en estos último dos años cuando ha salido el tema que nadie ha desempeñado una función que conlleva una serie de prerrogativas para evidenciar que quien debería ejercer esa función no puede al estar en Bélgica; un argumento que a muchos cuadros de JxCat no convencía.  

En la entrevista, el expresident comenta que siempre ha querido mantener y preservar un “comportamiento institucional”, y las cuestiones relativas a su formación política o a sus planes de futuro, más allá de reafirmar que quiere hacer una gira por Catalunya al volver, no se han abordado, si bien concede que aunque siempre hay un punto de incertidumbre todo apunta que la aplicación de la amnistía ahora ya es “irreversible”. “Se ha cruzado el Rubicón”, opina. 

En relación con su retorno, Puigdemont avanza que tiene la necesidad de conocer la realidad catalana de primera mano, aunque tenga muchos datos y este conectado a través de sus colaboradores. “Hay un filtro de la distancia”, detalla. “La Catalunya de la que me fui no existe y hay una Catalunya que no conozco”, expone. Pone, a modo de ejemplo, que ahora los políticos son “influencers”, que existe la Inteligencia Artificial y antes no existía o bien que la tasa de inmigración es distinta. 

Carles Puigdemont y Jordi Basté, durante la entrevista
Carles Puigdemont y Jordi Basté, durante la entrevistaFotograma

El expresident, además, reitera que cuando se fue a Bélgica hace nueve años, un 29 de octubre, no iba en el maletero del coche y señala que iba vestido de traje por si le detenían y había imágenes, para que “no se humille” a la institución de la presidencia de la Generalitat. También destaca que ha intentado en todo momento que no se produzca la fotografía de “un presidente catalán esposado ante un juez español” y que su intención cuando regresó a Catalunya de manera fugaz en agosto del 2024 era intervenir en el Parlament, aunque se activó “el plan B” y decidió evadirse cuando vio que no podría acceder a la Cámara catalana con motivo del debate de investidura de Salvador Illa por el blindaje policial.

Afirma, en ese sentido, que el plan era intervenir aunque después fuera detenido porque quería cumplir con su palabra, denunciar que no se aplicaba la ley de Amnistía, que ya estaba en vigor, y poder lanzar su mensaje desde la institución parlamentaria. “Mi deber era evitar la detención”, dice al respecto. De aquel retorno fugaz señala, además, que hay imágenes que se harán públicas en las que se le ve entrando y saliendo de Catalunya sentado en la parte trasera del coche y que entró por la AP-7 y se fue por el Maresme y por la carretera nacional, después.

Sobre el alquiler de la residencia de Waterloo, cuyo precio dice desconocer aunque apunte que “no está fuera de mercado”, subraya que no se ha pagado nunca con un solo euro público y afirma que se paga con donaciones de particulares y empresas a través de una sociedad belga. En relación con la seguridad, sin escoltas de los Mossos d’Esquadra, desvela que tiene equipos de dos personas que van rotando y que residen en la misma casa que él, aunque en determinados momentos, como cuando viajaba y estaba en aeropuertos se sentía la intemperie por que sus escoltas voluntarios no eran policías en ese momento.

Durante su conversación con Basté, Puigdemont recuerda también que se le ofrecieron indultos desde el PSOE si se dejaba detener y explica que el empresario catalán Joan Gaspart, expresidente del Barça, le ayudó mucho al principio cuando llegó a Bélgica aunque ideológicamente no comulgaba con él. Le permitió montar la campaña de las elecciones autonómicas de diciembre del 2017 y luego mantuvieron el contacto.  

En el plano más personal, el expresident señala que “lo más trágico” de sus nueve años expatriado ha sido la muerte de sus padres y lamenta también la distancia con su familia o que su hija pequeña le haya visto más años fuera de casa que en casa, aunque apunta que no es partidario de la “explotación sentimental del dolor”, aunque lo padezcan él y su familia. En sus planes de futuro, una vez esté amnistiado, apunta que le gustaría poder viajar a Japón y a Corea del Sur; también a Estados Unidos si le dan el visado… y que más allá de ir por Catalunya, la Comunitat Valenciana y las Baleares o Euskadi algún día tendrá que ir a Madrid. Lo primero que hará al volver, al margen de su agenda institucional, es ir al cementerio de Amer, a visitar la tumba de sus padres, e ir a su casa de Sant Julià de Ramis. 

Iñaki Pardo Torregrosa

Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017

También te puede interesar