Las pymes catalanas verán frenado su crecimiento este año por el incremento de la energía y la subida de los tipos de interés, que encarecen la financiación y la operativa. Así lo recogen las previsiones de la patronal Pimec recogidos en el Anuari Pime Catalana 2026 presentado este lunes, que apuntan que en el 2024 las ventas aumentaron un 5,5%, para reducir el avance al 4,5% en el 2025 y pasar al 4,2% este 2026. Asimismo, se señala que los costes laborales afrontados crecen más que la inflación los últimos años.
“La tendencia tiene que ver con los costes energéticos y la subida de tipos, que hace que las empresas que compran y venden a crédito se puedan ver perjudicadas. La geopolítica es una cadena que afecta a todo”, ha incidido Oriol Amat, presidente del Observatori de la Pime de Catalunya. La rentabilidad financiera estimada para este año cae al 10%, lejos del 14% del 2025 y mínimos desde el 2021.
Uno de los problemas que se detecta desde hace años es la necesidad de ganar tamaño. El presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha llamado a dotar de condiciones para que las pymes lo hagan, algo que relaciona directamente con ser más competitivo y aguantar mejor los golpes. El año pasado Pimec ya planteó esta necesidad en un estudio que luego ha derivado en conversaciones con la Generalitat para dotar de un marco legal más favorable, pero aún sigue negociándose.
Cañete incide en la necesidad de que las empresas ganen tamaño
El anuario, que se basa en datos del 2024 de las cuentas de casi 78.000 pymes, señala que las empresas más grandes son a la larga más productivas, exportan más y tienen mayor resistencia. En ese año las pymes lograron un avance de la productividad del 2,7%, mientras que en las grandes empresas cayó un 0,1%, lo que ha permitido reducir algo la brecha entre pequeñas y grandes.
El conseller de Empresa, Miquel Sàmper, ha recogido el guante y planteado que el crecimiento “es un objetivo que debemos tener como país: Catalunya necesita que sus pequeñas empresas puedan ser medianas, y que las medianas sean grandes”. En este sentido, ha destacado la necesidad de montar más filiales en el extranjero.
En Catalunya, con datos del 2024, se cuentan 544.339 pymes, el 99,8% del universo empresarial, con 2,13 millones de trabajadores. Desde el 2020, con el estallido de la pandemia, las pymes han perdido peso ligeramente en ocupación -se pasa del 69% al 66%- y en valor añadido bruto (VAB) -del 62% al 60,4%-. “Tienen un peso decisivo pero decreciente”, se ha mencionado en la presentación del estudio.
En el último año analizado destaca la evolución a la baja de la industria, que es el único sector que cae en número de empresas (2,1%), ocupados (-0,5%) y valor generado (-0,7%). Los servicios se mantienen como el gran motor catalán tras crecer un 6,1% en valor, con casi el 74% del valor añadido, mientras que la construcción avanzó un 1,4% y el sector primario un 3,1%.
El crecimiento de los costes laborales presiona
La patronal pone la atención en el repunte de los costes laborales. En el 2024 el crecimiento en VAB de las empresas fue del 4,5%, mientras que sus costes laborales crecieron un 4,6%, se destaca, algo que presiona unos resultados que ya se consideran moderados, y que rondan el 8% en términos netos. Amat señala que la gran mayoría del incremento del valor añadido, hasta un 80%, ha ido a parar al incremento de costes laborales. Si se analiza el periodo del 2020 al 2024, el gasto por trabajador ha crecido un 25,7%, por encima de la inflación acumulada del 19,4%.
En otro frente, sobre la salida de Conpymes, Cañete ha mencionado que se ha producido “al no cumplir los estatutos el presidente”. Pimec seguirá trabajando en todo caso para que las pymes tengan “una voz propia en el Estado”, por lo que mantiene los esfuerzos para ganar presencia en la capital.
