Madrid ensancha la distancia en PIB per cápita de Catalunya por los trabajadores no residentes

La economía catalana se ha ido desacelerando respecto a la madrileña en términos de PIB per cápita en los últimos 25 años. Si en el año 2000, el PIB catalán representaba el 94% respecto el madrileño, un cuarto de siglo después se sitúa en el 83%. La Cambra de Comerç de Barcelona sostiene que este diferencial no se debe a elementos estructurales de la economía, como la productividad o el paro, sino al efecto que producen los trabajadores no residentes a la contribución de la generación de riqueza.

“Se trata de contribuidores netos a la riqueza del territorio, pero que no se computan a la hora de dividirla como ciudadanos de esa región”, ha explicado el director del servicio de estudios de la Cambra, Joan Ramon Rovira, en rueda de prensa. El informe de la Cambra señala que la proporción entre ocupados y población se ha ampliado en casi ocho puntos porcentuales en el mismo periodo. “Ni la tasa de paro ni la ratio entre población activa y población total explican esa divergencia”, ha señalado.

La Cambra calcula que en 2021, último año con datos disponible, el saldo neto de trabajadores que tienen su empleo en Madrid, pero residen en otra comunidad autónoma era de 221.386 personas. En el caso de Catalunya, esa cifra, se situaba en 42.348 personas.

La distancia se va ampliando a medida que pasan los años. En un cálculo realizado por La Vanguardia sobre datos de 2024, la distancia entre PIB per cápita entre ambas economías era prácticamente de un punto porcentual superior.

La Cambra apunta que respecto al conjunto de España, Catalunya también pierde posiciones en PIB per cápita, pero mantiene un diferencial positivo elevado. Este indicador ha pasado del 121% de la media española hasta el 114% en el mismo periodo. La explicación tiene que ver con una convergencia entre la población activa y la población total del resto del país.

Por otra parte, la Cambra también ha presentado sus previsiones para la economía catalana. Para el año 2026, se han mejorado las previsiones con tres décimas más, hasta un crecimiento del 2,8%, mientras que para el año que viene la previsión es del 2%, dos décimas más de lo inicialmente previsto. “Estamos en un momento de enfriamiento de la economía, pero presentamos una buena resiliencia”, ha explicado el presidente de la Cambra, Josep Santacreu. 

La Cambra también ha revisado al alza la previsión de inflación con cuatro décimas más, hasta el 3,7% en 2026, aunque con una ligera moderación para el siguiente año. “La duración del conflicto en el estrecho de Ormuz marcará la evolución de los precios energéticos, pese a las medidas compensatorias de los Gobiernos”, ha comentado.

Gabriel Trindade Arias

Periodista de la sección de Economía. Actualmente, centrado en Energía, Farmacia, Logística, Inmobiliario e Industria. También es profesor asociado de la UAB.

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