CaixaBank cerró los nueve primeros meses del año con un aumento de los beneficios del 12,9%, hasta los 4.962 millones de euros. La mejora se apoyó en el aumento del negocio y el escenario de tipos al alza que le permitieron ingresar más por las cuotas de créditos y préstamos, lo que se refleja en el margen de intereses que se incrementó en un 2,9%. “Crecemos de forma sólida y equilibrada, ganando clientes y aumentando nuestra actividad”, según explica Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank en un comunicado remitido a la CNMV.
El alza de los resultados se ha dado a pesar de la contabilización del impuesto a la banca, que se elevó a 452 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio, frente a los 446 millones del mismo periodo del 2025. Sobre el futuro del impuesto, el directivo ha señalado durante la rueda de prensa desde Valencia y retransmitida telemáticamente que “no hay ninguna novedad”.
El grupo supera los 21 millones de clientes en España y Portugal, tras ganar cerca de medio millón en los últimos doce meses con una red de más de 4.500 oficinas. Esta semana el Consejo de Administración ha aprobado la distribución de un dividendo a cuenta por un importe de 1.281 millones de euros (18,44 céntimos brutos por acción), que se pagará el 6 de noviembre.
En cuanto a los créditos, la cartera sana aumenta un 8% interanual, hasta 397.469 millones de euros. Los recursos de clientes alcanzan 760.353 millones de euros a septiembre, un 5,6% más respecto a un año antes, impulsados por la gestión patrimonial y la fortaleza de los depósitos. Ese crecimiento se ha dado en paralelo a una rebaja de la tasa de morosidad al 1,76%.
Pese a la implantación de la inteligencia artificial (IA) en los procesos en línea con el resto del sector, el banco cerró los nueve primeros meses del año con más trabajadores que el año anterior: 47.747. Son 627 más que en el 2025.
