Bruselas plantea exenciones fiscales a algunos gastos en I+D

En su esfuerzo para aumentar la competitividad de la Unión Europea frente a potencias como Estados Unidos o China, la Comisión Europea presentó este miércoles un ambicioso paquete fiscal destinado a simplificar el marco de fiscalidad directa y, sobre todo, a convertir a la Unión Europea en un imán para la innovación. Una de las propuestas estrella –que todavía deben recibir el aval de los Estados miembros y del Parlamento– es que las empresas puedan deducir de inmediato el 100% de algunas de sus inversiones en investigación.

En particular, en gastos tangibles como plantas, maquinaria, o equipos, unos beneficios que ya existen en el Reino Unido o en Estados Unidos. La mayoría de Estados miembros ya tienen algunas medidas para apoyar los gastos intangibles en innovación, pero no para los bienes tangibles,algo que, según fuentes comunitarias, “pone a la UE en una posición menos ventajosa cuando se trata de la competitividad frente a sus grandes socios comerciales internacionales”.

El impacto económico previsto de este marco armonizado es importante. Bruselas estima que solo la posibilidad de deducir de inmediato los activos relacionados con el I+D supondrá un ahorro de unos 265 millones de euros anuales para las empresas europeas. A largo plazo, calcula que esta medida específica podría elevar el PIB de la Unión en un 0,2%.

La Comisión también quiere eliminar los impuestos por pagos entre empresas de un mismo grupo

Para evitar abusos, Bruselas establece que los gastos que se beneficien deben destinarse exclusivamente a tareas de investigación durante al menos tres años. Si la empresa vende o destruye el equipo antes de ese plazo, deberá ajustar la deducción recibida.

También se excluyen aquellos gastos en suelo y viviendas, aunque en edificios mixtos se podrá deducir el 100% del coste cuando la zona no residencial usada para actividades de I+D supere el 80% del gasto del edificio.

Todo se enmarca en un nuevo paquete “omnibus” que pretende ahorrar a las compañías del bloque unos 8.000 millones de euros al año en impuestos y costes administrativos de exceso de burocracia y por el que enmendará una decena de directivas europeas con el objetivo de hacer más competitiva la economía del bloque. Además de los incentivos a la innovación, el plan simplifica las retenciones en origen sobre dividendos e intereses y exime a las pymes de ciertas normas complejas contra la evasión fiscal que les afectan raramente.

Otra medida de gran impacto, de aprobarse finalmente, sería la de eliminar las retenciones de impuestos en origen para todos los pagos de dividendos, intereses y regalías dentro de las multinacionales que operan con filiales en distintos países de la UE, con el fin de ahorrarles 5.300 millones de euros al año. “Se acabaron los largos trámites iniciales. Ya no será necesario lidiar con complejos y engorrosos procedimientos de reembolso que, en ocasiones, tardan años en completarse”, dijo el comisario europeo de Fiscalidad, Wopke Hoekstra, en una rueda de prensa.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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