De Cos avisa de los riesgos de la IA y su dificultad para los bancos centrales

El candidato español a presidir el BCE, Pablo Hernández de Cos, ha pronunciado este martes su primer discurso desde el anuncio de la salida anticipada de Christine Lagarde del banco central. No ha entrado en consideraciones sobre un proceso de sucesión que se negocia de manera discreta entre los principales países de la zona euro, pero sí ha incidido sobre uno de los elementos que influirán en los próximos años en la política monetaria: la inteligencia artificial.

Durante su intervención en la Santander International Banking Conference 2026, el director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y exgobernador del Banco de España ha avisado de los riesgos financieros de la IA y de la dificultad adicional que puede comportar esta tecnología a los bancos centrales a la hora de entender la marcha de la economía. Lo ha hecho envuelto en una gran expectación acerca de su discurso, que ha sido muy aplaudido. Uno de los grandes mensajes de la jornada tiene que ver con la necesidad de elevar el crecimiento y la competitividad en Europa, aspecto sobre el que ha incidido la presidenta del Santander, Ana Botín.

“Para los bancos centrales, la IA no modifica su mandato, pero puede hacer que la economía resulte más difícil de comprender”, ha avisado en su intervención De Cos, que se presenta en la carrera por el BCE como un técnico capaz de establecer consensos entre diferentes sensibilidades, sin caer en las etiquetas de paloma o de halcón. Se ha valido de diapositivas para alejarse de posicionamientos políticos, pese a defender la importancia de la política monetaria.

Una política monetaria en torno a la IA centrada en la “medición, agilidad y cooperación”

La nueva tecnología, ha dicho en alusión a la actuación de los bancos centrales, “aumenta la importancia de la medición, el criterio, la agilidad en las políticas y la cooperación internacional”. También ha insistido en que el impacto de la IA dependerá de “la calidad de las políticas y de las instituciones”. “El potencial de la IA es real, pero su impacto económico general vendrá determinado por las decisiones políticas”, ha afirmado.

En su discurso, ha avisado de la necesidad de atender a los efectos de la IA sobre la inflación, el mercado laboral y otros elementos como el de “hasta qué punto se repartirán sus beneficios entre las empresas, los trabajadores y los países”. “Queda por ver si la IA reducirá o ampliará la brecha entre las economías”, ha señalado.

También ha avisado de las implicaciones de la IA para la estabilidad financiera, no solo en lo referido en las “preocupaciones” sobre la ciberseguridad, sino también sobre las elevadas inversiones y valoraciones que concentran las empresas líderes en su tecnología.

La intervención de De Cos ha evitado mensajes directos acerca de su candidatura, aunque sí ha abordado una cuestión de primera magnitud económica. Su agenda está ahora marcada por encuentros de carácter discreto, incluidas reuniones con el canciller alemán, Friedrich Merz, o el presidente francés, Emmanuel Macron.

Eso no le ha impedido asegurar que “gran parte” de la financiación de la IA es “opaca y está interconectada”, con un modelo “circular” con resultados “muy difíciles de valorar”. “La preocupación es, por supuesto, evidente”, ha señalado.

Riesgos de “retirada de inversión” en torno a la IA

El ex gobernador del Banco de España ha aludido a los riesgos de una “retirada de la inversión” o de una “reevaluación brusca” en los mercados que “podría repercutir con mayor intensidad en los consumidores”. “Las consecuencias de una corrección de este tipo podrían ser mayores esta vez que en el pasado”, ha señalado.

En la conferencia organizada por el Santander también ha participado la presidenta del banco, Ana Botín, que ha defendido el crecimiento económico como fórmula para ganar competitividad en Europa y cifrado en 32 billones de euros el importe que sus ciudadanos tienen ahorrado.

Botín avisa de que la mitad de los ahorros de los europeos “se va a al exterior”

Los europeos, ha asegurado, llevan cinco años seguidos ahorrando cerca de 600.000 millones de euros por ejercicio, de los que cerca de la mitad se “exporta” a inversiones a otros países ante la falta de mercados de capitales bien desarrollados en Europa. “La mitad del ahorro viaja al exterior”, ha asegurado.

“No puede haber crecimiento sin resiliencia, pero para ser resilientes hay que acelerar el crecimiento”, ha afirmado la presidenta del Santander. Ha defendido además la inversión privada entre otras cosas porque “el sector público está al límite” y ha situado la vivienda entre las grandes prioridades estratégicas en Europa.

Iñaki De las Heras

Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión

También te puede interesar