“¿Dónde estoy?”, preguntó Christa Pike al recuperar la conciencia tras las dosis letales

Al despertar y descubrir que seguía con vida, lo primero que dijo Christa Pike consistió en una pregunta: “¿Dónde estoy?”. Encontró las palabras, pero al mismo tiempo sufría confusión cognitiva y cuestionó a la persona que estaba en la habitación: “¿Quién eres tú?”.

Pike, de 50 años, recuperó la conciencia el martes, seis días después del intento fallido de ejecutarla en Tennessee con dos inyecciones letales de pentobarbital, lo que la habría convertido en la primera mujer ajusticiada con el máximo castigo en 200 años. Una vez de vuelta a la vida, sus abogados explicaron en rueda de prensa este miércoles que ella está “enojada y confundida”. 

Se convierte así en la primera sobreviviente en Estados Unidos a la ejecución tras recibir en su cuerpo dos dosis mortales. Fue condenada a muerte en 1996 por la tortura y apuñalamiento mortal, en 1995, de su compañera de clase Colleen Slemmer. Los defensores buscan ahora que se le conmute la pena por cadena perpetua.

“Es consciente de lo que le hicieron, hasta cierto punto”, dijo el abogado Randy Spivey después de una audiencia judicial en Nashville, donde sigue hospitalizada, en la que un juez ordenó al estado conservar las pruebas del intento de ejecución y cómo se desarrolló ese desastre. Los abogados pidieron que al menos la liberaran de las cadenas que la sujetan a la cama, pero las autoridades no lo aceptaron.

“El lunes por la noche, entendíamos que Christa estaba en muerte cerebral y que el soporte vital se retiraría al día siguiente”, explicó Spivey. “Pero el martes, para sorpresa de todos, incluido yo, el equipo legal y el equipo médico, Christa despertó y empezó a hablar”, añadió sobre este desarrollo milagroso.

El letrado describió, sin embargo, varios problemas médicos, entre ellos un coágulo de sangre en un brazo, neumonía, incapacidad para tragar, por lo que no puede comer, y ausencia de función en los brazos.

“Ni nosotros ni Christa hemos empezado siquiera a procesar lo que esto significa para su salud mental”, indicó Spivey.

Los médicos explicaron a la NBC que, al parecer, la mayor parte del pentobarbita entró en su brazo, en lugar de en el flujo sanguíneo, con la potencia suficiente para dormirla, pero no para detener su corazón ni para frenar su respiración.

Pese a su confusión, Pike quería saber qué le había pasado. El abogado comentó que ella preguntó por la familia de la víctima. Aun así, “es muy consciente de que el estado intentó ejecutarla”, sostuvo Spivey.

El letrado recalcó que la mujer colaboró durante el intento de ejecución, incluso ayudando al equipo a encontrar una buena vena para la vía intravenosa.

“Fue amable y educada mientras trabajaban durante una hora, pinchándole el brazo con aguja tras aguja, y luego sintió el ardor del pentobarbital, y después despertó en un hospital rodeada de gente que no conocía y con un tubo en la garganta”, señaló.

“Todo esto era previsible y fue como se prevía”, reiteró, puesto que los abogados ya avisaron antes de la ejecución de que podría haber problemas.

“Lo que le pasó a Christa es exactamente lo que se advirtió al Estado que ocurriría”, continuó Spivey. El equipo legal de Pike había luchado contra la ejecución por inyección letal, alegando problemas venosos y que probablemente causarían complicaciones en una inyección letal por la dificultada para colocar la vía intravenosa.

Francesc Peiron Arques

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