
El precio del crudo y del gas se ha desplomado este viernes después de que Irán anunciara la reapertura del estrecho de Ormuz. El Ministerio de Exteriores del país ha autorizado la reanudación del tránsito de buques comerciales mientras se mantenga el alto el fuego en el Líbano, lo que ha provocado una caída cercana al 10% en los precios de estos productos energéticos. Por su parte, los principales índices bursátiles han reaccionado con alivio.
Los futuros del Brent, de referencia en Europa, sitúan el precio del barril por debajo de los 90 dólares pasadas las 16 horas, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en EE.UU., cae por debajo de los 85 dólares. No obstante, el crudo acumula un repunte superior al 20% desde el inicio del conflicto bélico el pasado 28 de febrero. En cuanto al gas de referencia en Europa, el TTF, cotiza en torno a los 38 euros por megavatio-hora.
Las bolsas han reaccionado en positivo al anuncio de Irán. Los principales índices bursátiles europeos y de EE.UU. se anotan revalorizaciones superiores al 1%, como es el caso del S&P 500 o el Dow Jones neoyorquinos. Por su parte, el Ibex sube un 2%, al igual que el Dax alemán, el CAC 40 de París y el Euro Stoxx 50.
La reapertura del estrecho ha impulsado el optimismo de que una de las peores interrupciones del suministro energético global de la historia reciente podría tener los días contados. La medida llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara previamente que las concesiones de Teherán allanarían el camino para un acuerdo que ponga fin a la guerra que ha interrumpido los suministros desde el Golfo Pérsico y que ha sacudido los mercados energéticos.
Las hostilidades provocaron un shock de oferta sin precedentes, luego de que Teherán detuviera la mayor parte del tráfico por Ormuz, interrumpiendo una quinta parte de los flujos globales de petróleo. Posteriormente, EE.UU. también impuso su propio bloqueo naval.
Algunos líderes árabes del Golfo y europeos señalaron que un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán podría tardar unos seis meses en concretarse y que las partes en conflicto deberían extender su alto el fuego para cubrir ese período, según funcionarios.
Dado el daño a la infraestructura en la región del golfo Pérsico, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, advirtió que podría tomar hasta dos años recuperar una parte significativa de la producción de petróleo y gas que ha sido interrumpida. Cualquier recuperación sería gradual.
