Aunque el sector evita poner sobre la mesa la cifra mágica de los 100 millones de turistas, lo cierto es que la senda al alza del turismo en España no encuentra techo. Con crecimientos menores que en los años pospandemia, pero sin freno, el turismo como sector crecerá en su conjunto en el 2025 un 2,7%, es decir, unos 228.396 millones de euros de valor. Lo consigue gracias a un desempeño mejor de lo previsto en el segundo trimestre y a unas buenas perspectivas turísticas para el verano, conseguidas porque “la imagen de seguridad y los atractivos de España como destino han superado los efectos negativos sobre la renta disponible para viajar, consecuencia del conflicto de Oriente Medio”.
La Alianza para la Excelencia Turística Exceltur ha revisado hoy al alza sus previsiones, frente al 2,5% estimado en abril, gracias a que en el segundo trimestre las ventas de las empresas crecieron un 4,2% y la demanda turística se intensificó, lo que aceleró el crecimiento del PIB turístico (este valor conjunto del mercado) hasta el 3,4% frente al 1% del primer trimestre del año.
Para el verano, los empresarios turísticos esperan buenas cifras de ventas, con un incremento del 3,2%. Es una ligera desaceleración respecto del segundo trimestre, que vino muy marcado por la alta volatilidad que supone el conflicto y los cierres y aperturas del estrecho de Ormuz, que fomentan además las ventas de último minuto; así como por los grandes eventos de ocio que se han registrado en las ciudades españolas en los últimos meses. Esta alta volatilidad y el incremento de los costes, sobre todo energéticos, preocupan a los empresarios.
Esta contribución económica, destacó Óscar Perelli, presidente de Exceltur, está más apoyada en un incremento del gasto, que en los últimos seis meses es del 8,2% por parte de los extranjeros y un 8,3% de los españoles, que en afluencia de visitantes. El turismo internacional intensifica su crecimiento en España en el segundo trimestre, favorecido por su posicionamiento como destino seguro. Mientras España crece en turistas, otros destinos competidores decaen de forma notable.
La demanda turística nacional se reactiva en el segundo trimestre del año, con un 2,6% de crecimiento en alojamientos reglados entre marzo y mayo, impulsada por la fortaleza del consumo y la preferencia por destinos nacionales ante un contexto internacional incierto.
Perelli destacó la preocupación de los empresarios por los altos niveles de absentismo, que alcanzan de media el 6,6% de las horas trabajadas. Eleva su coste total al 2,6% de la facturación, unos 5.959 millones de euros. Además, resaltó que la anulación por parte del Tribunal Supremo del registro único de viviendas turísticas está eliminando el “efecto depuración” de los alojamientos ilegales que ha supuesto este sistema hasta mayo en las principales ciudades. Se han recortado en un 10%, unas 37.000 viviendas y 250.000 plazas menos, que eran alojamientos que no cumplían los requisitos de registro.
