Exsecretario EE. UU pide plan de emergencia para el colapso del país por su deuda

Cuando el hombre que sostuvo el timón de la economía mundial durante la tormenta de 2008 habla sobre crisis inminentes, los mercados suelen contener el aliento. Esta vez, la advertencia de Henry Paulson conecta con la urgencia de quien ya vio de cerca el abismo. Desde esa experiencia, el exsecretario del Tesoro de Estados Unidos sostiene que Estados Unidos necesita un plan de emergencia del tipo «rompe el cristal» ante la posibilidad real de que los inversores dejen de comprar deuda estadounidense.

Durante una entrevista este 16 de abril en Bloomberg Television, Paulson fue tajante al señalar que la sostenibilidad de la deuda federal ya es un riesgo operativo. “Necesitamos un plan de contingencia, específico y de corto plazo, guardado en el estante y listo para ser usado cuando choquemos contra el muro”, afirmó, utilizando una metáfora que evoca los protocolos de incendios en edificios de alta seguridad.

Su inquietud nace de un cambio en la percepción de los bonos del Tesoro, históricamente considerados el activo más seguro del planeta. Si la demanda de estos papeles colapsara, el efecto dominó sería inmediato porque las tasas de interés se dispararían, el costo de vida para los ciudadanos aumentaría y el sistema financiero global perdería su ancla principal.

En términos sencillos, es como si el cimiento de una casa comenzara a agrietarse; todo lo que está encima, desde las hipotecas hasta el comercio internacional, empezaría a tambalearse.

Henry Paulson, exsecretario del Tesoro de Estados Unidos.
Paulson lideró el Tesoro estadounidense durante la crisis financiera de 2008, contexto en el que nació bitcoin como respuesta al sistema financiero tradicional. Fuente: YouTube/Bloomberg.

El oro y bitcoin como refugios del mundo

Los bancos centrales ya muestran movimientos que coinciden con la preocupación expresada por Paulson. Esto, porque por primera vez desde 1996, el valor de las reservas de oro de los bancos centrales supera al de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, como lo informó CriptoNoticias recientemente.

Las reservas de oro alcanzan aproximadamente 4 billones de dólares, mientras que las tenencias extranjeras de bonos se sitúan en torno a 3,9 billones de dólares. China lidera las compras, con adquisiciones oficiales durante 17 meses consecutivos que elevan sus reservas reportadas a más de 2.300 toneladas.

Un gráfico muestra que las reservas de oro y bonos del Tesoro de Estados Unidos en los bancos centrales globales.
Porcentaje de oro (línea amarilla) frente a bonos del Tesoro de EE.UU. (línea azul) en las reservas internacionales. Por primera vez desde 1996, el oro superó a los bonos. Fuente: Bloomberg.

El Consejo Mundial del Oro proyecta que los bancos centrales sumen hasta 850 toneladas adicionales hacia finales de 2026. En paralelo, Irán exige el pago de peajes en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, en bitcoin (BTC), yuanes o stablecoins, según reportes de inicios de abril de 2026. Esta medida permite liquidaciones fuera del sistema SWIFT. Estos datos ilustran una diversificación de reservas hacia activos físicos y digitales ante la incertidumbre geopolítica y el nivel de endeudamiento soberano de Estados Unidos.

Por todo ello, el diagnóstico de Paulson adquiere un matiz sombrío al cruzarse con la actual volatilidad geopolítica. Las tensiones con Irán y la compleja relación comercial con China actúan como catalizadores que podrían acelerar una fuga de capitales. En este escenario, los bonos dejan de ser solo un instrumento contable para convertirse en un termómetro de la confianza mundial en Washington.

¿El fin del sistema fíat?

Esta visión de urgencia encuentra eco en el análisis de la macroeconomista Lyn Alden, quien advierte que Estados Unidos ya ingresó en una era de «dominancia fiscal». En estas circunstancias, el volumen de la deuda pública eclipsa la capacidad de la Reserva Federal para controlar la economía mediante el ajuste de las tasas de interés.

Alden agrega que, a diferencia de crisis anteriores, el sistema actual se estrella contra el muro de la energía bloqueada en Ormuz. Sobre ello, la analista es tajante al recordar que los bancos centrales «pueden imprimir dinero, pero no pueden imprimir petróleo ni fertilizantes».

Ante este agotamiento del modelo tradicional nacido en los años 70, Alden señala a bitcoin como una infraestructura de pagos que permite una liquidación inmediata sin depender de intermediarios financieros, hoy asfixiados por la deuda estatal.

Para la analista, el «tren de la deuda» ya no tiene frenos, y la transición hacia alternativas descentralizadas parece ser la respuesta natural a un sistema fíat que ha comenzado a devorarse a sí mismo.

También te puede interesar