Jóvenes al rescate de empresas medianas

La historia de Unnic AI es la de un sueño hecho realidad. “Empecé el grado en Liderazgo Emprendedor e Innovación (LEINN) con muchas ganas de emprender, pero no tenía claro en qué”, recuerda Ugo Pérez Morate. Pérez encontró un socio para su aventura en segundo curso, cuando conoció a Nicolás Carrasco Heuri. “Compartimos un viaje de 45 días y vimos que nuestros dos perfiles encajaban a la perfección”, señala el emprendedor. Juntos empezaron a buscar una idea de negocio para crear la empresa de sus sueños y la encontraron en la inteligencia artificial. “Coincidió que justo estaba despegando”, añade Pérez.

Tras unas primeras ideas de empresa fallidas por falta de rentabilidad, los dos socios dieron con una fórmula que les ha permitido cumplir su sueño: la creación de una consultora tecnológica especializada en la integración de inteligencia artificial. Pérez y Carrasco fundaron Unnic AI en enero del 2025. Al cabo de poco se les sumaron también como socios fundadores Nieves Torres Ayala y Josep Molinero. En la actualidad, los cuatro lideran un equipo de 18 empresas que ha ayudado a cerca de 70 empresas a integrar la inteligencia artificial.

Nicolás Carrasco, Nieves Torres y Ugo Pérez ayudan sobre todo a empresas del sector industrial
Nicolás Carrasco, Nieves Torres y Ugo Pérez ayudan sobre todo a empresas del sector industrialUnnic

Unnic AI desarrolla soluciones personalizadas, ayudando a sus clientes a automatizar tareas como la revisión de albaranes, la generación de facturas o los cobros. Los clientes son “empresas de tamaño medio, con trabajos muy repetitivos y tareas muy farragosas, pertenecientes a todos los sectores, pero sobre todo del ámbito industrial porque es uno de los más olvidados”, indica Pérez. Con sede en Sant Cugat del Vallès, donde se han mudado tras quedarse pequeñas las instalaciones de Barcelona, la startup opera sobre todo en Catalunya, aunque ya trabaja para compañías de otras zonas de España e incluso de Europa.

Con apenas 22 y 24 años, Pérez y Carrasco aseguran que no han recibido más ayuda que la del grado LEINN. “No hemos sido incubados ni acelerados por nadie; lo que más nos ha acelerado es la vida, en especial al emanciparnos”, declara orgulloso el primero de ellos. En esta misma línea, los cofundadores señalan que tampoco han requerido de financiación externa.

A pesar de su juventud o precisamente gracias a ella, los emprendedores no tienen miedo a crecer rápidamente: “Tenemos grandes expectativas de crecimiento; para este año queremos multiplicar por dos la facturación en comparación al 2025”, indica el cofundador sin especificar la cifra de negocio.

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