La Autoridad Fiscal estima que la economía española seguirá creciendo por un millón de nuevos trabajadores extranjeros hasta 2030

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha revisado al alza las previsiones de crecimiento de la economía española para los próximos años, desde el 2027 hasta el 2030. El motivo es la inmigración. Los trabajadores extranjeros están contribuyendo de forma notable a la mejora del PIB y lo seguirán haciendo en los próximos ejercicios, asegura el supervisor.

La Airef habla de “sorpresa” al comprobar que durante el 2025 llegaron a España 584.000 personas, frente a las 399.000 esperadas. En un escenario de políticas constantes, es decir, sin grandes cambios normativos, los inmigrantes seguirán viniendo y contribuyendo a mejorar la economía.

El organismo presidido por Inés Olóndriz calcula que en los próximos años habrá un aumento reseñable de la población en edad de trabajar. En concreto, espera que más de un millón de personas se incorporen al mercado de trabajo hasta el 2030. De esta forma, la población activa ese año será de 39,7 millones de personas.

La aportación de la Airef se produce en plena polémica sobre el impacto fiscal de la inmigración en la economía española. Los nuevos ciudadanos generan obligaciones, pero también derechos. El supervisor no tiene calculado el impacto de la inmigración en el gasto en pensiones, pero la evidencia científica realizada en otros países apunta a que es un factor relevante a nivel fiscal. La Airef trabaja en un documento sobre el impacto de la regularización extraordinaria que acaba de ser aprobada, aunque hoy ha avanzado que no hay evidencia de que vaya a generar un efecto llamada.

El factor trabajo condicionado a los flujos migratorios será, por tanto, determinante para mantener el crecimiento de la economía española, aunque la Airef apunta a una desaceleración de la llegada de extranjeros en los próximos años. A ello hay que sumar la escasa aportación de la productividad al crecimiento económico y de la desaparición de algunos factores positivos que han estado vigentes en los últimos años, como los fondos europeos. El escenario que proyecta la Airef es un crecimiento del PIB desacelerado que alcanzaría el 1,7% en el 2030.

En este contexto, la Airef ha revisado a la baja su previsión de crecimiento del PIB, hasta el 2,2%, coincidiendo con la del Gobierno. Hace unos meses ya la rebajó dos décimas y ahora vuelve a hacerlo una décima. El motivo: el peor comportamiento de los socios europeos, más expuestos a la crisis.

El supervisor fiscal también ha advertido hoy que, incluso aplicando la cláusula de escape vinculada al incremento del gasto en defensa, España deberá acometer ajustes adicionales del 0,6% del PIB en 2027 y del 0,3% en 2028 para mantener la “cuenta de control” dentro de los márgenes y respetar los compromisos europeos. En conjunto, este esfuerzo fiscal equivaldría a unos 15.000 millones de euros.

Según sus cálculos, el gasto primario neto de medidas de ingresos avanzará, de media, alrededor de un 5% anual entre 2025 y 2028, claramente por encima del 3,4% comprometido con la Comisión Europea.

En el ámbito macroeconómico, la Airef estima que el déficit de las Administraciones Públicas repuntará en el 2026 hasta el 2,6% del PIB, como consecuencia de la prolongación de determinadas medidas temporales. Respecto a la deuda, la Airef estima que la ratio sobre el PIB mantendrá una senda descendente en el medio plazo, con un descenso de algo más de cinco puntos en los próximos cinco años.

Fernando Hernández Valls

Redactor de la sección de Economía de La Vanguardia en la redacción de Madrid. Autor del libro ‘El año que vivimos sin Gobierno’ (Libros.com) y colaborador de varios programas de televisión y radio.

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