El turismo y su papel en el modelo económico de Catalunya han vuelto al centro de la discusión pública. La divulgación del Informe Fènix, que cuestiona el elevado peso del sector por su impacto sobre la productividad, y la repercusión internacional de la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família han reabierto un frente recurrente sobre los límites y beneficios de la actividad turística.
Ahora, la Cambra de Comerç de Barcelona añade una nueva voz al debate con una defensa del sector. “Sin el turismo no seríamos lo que somos”, afirmó su presidente, Josep Santacreu, este lunes durante la presentación de un estudio sobre la conectividad aérea de la capital catalana elaborado por el Observatori de l’Economia Urbana.
A su juicio, la actividad turística genera efectos positivos sobre numerosos ámbitos económicos y contribuye a reforzar la conectividad internacional de Catalunya, un factor clave para atraer talento y empresas.
El presidente de la Cambra recordó que Barcelona no solo es un destino vacacional, sino también uno de los principales polos mundiales para congresos y ferias profesionales. “Hablamos mucho del visitante de ocio, pero hay que tener en cuenta también al visitante profesional”, señaló. Según subrayó, muchos empresarios e inversores conocen la ciudad a través de estos eventos y acaban desarrollando proyectos en ella.
Santacreu sostuvo además que la conectividad aérea es un elemento determinante para captar inversión extranjera. Como ejemplo, apuntó que algunas empresas japonesas han reducido su interés por instalarse en Barcelona por la falta de determinadas conexiones directas. “Los inversores quieren vuelos directos”, resumió. En este sentido, el informe de la Cambra destaca el papel del turismo para sostener una red de rutas internacionales que beneficia al conjunto de la economía catalana.
El presidente de la entidad añadió además que Barcelona compite por atraer conexiones en una posición más compleja que otras grandes ciudades europeas al no ser capital de Estado. “Si no tuviéramos el turismo, ni siquiera tendríamos este debate”, concluyó. La Cambra no vinculó su estudio con el informe Fènix ni entró a valorarlo. Pero, en todo caso, pone sobre la mesa los impactos positivos del turismo en un momento en el que el sector está en el centro de la conversación y en el que el ayuntamiento de Barcelona apuesta por contener su crecimiento.
El informe sobre conectividad aérea de la Cambra explica que 5,3 millones de los 9,6 millones de viajeros que vuelan entre la capital catalana y destinos de largo radio se ven obligados a hacer escala en otros aeropuertos europeos ante la insuficiencia de conexiones directas desde El Prat. Barcelona, pues, dispone de suficiente demanda y atractivo internacional para captar nuevas rutas, especialmente con Asia, Norteamérica y algunos mercados de América Latina. La entidad considera que reforzar la conectividad intercontinental es la principal asignatura pendiente del aeropuerto.
Cinco millones de pasajeros se pierden por falta de vuelos directos
La Cambra atribuye al turismo gran parte del desarrollo que ha experimentado El Prat en las últimas décadas. Según el estudio, la actividad turística ha sido determinante para consolidar rutas, aumentar frecuencias y diversificar mercados hasta convertir el aeropuerto barcelonés en el quinto más demandado de Europa, con 57,5 millones de pasajeros anuales.
“El turismo ha dado a Barcelona una conectividad superior a la que le correspondería por su peso económico”, afirmó Joan Ramon Rovira, jefe del Gabinete de Estudios Económicos de la Cambra. La actividad vinculada al aeropuerto genera una facturación de 33.689 millones de euros y sostiene 218.000 puestos de trabajo, recordaron.
La entidad considera que existe margen para ampliar esta contribución económica. Para ello propone incrementar las conexiones de largo radio, densificar rutas ya existentes mediante más frecuencias y operadores y priorizar mercados que actualmente carecen de servicio directo.
El estudio también destaca el efecto que tendría una mayor conectividad sobre otras actividades económicas. En el caso de los cruceros, recuerda que el 59% de los pasajeros que embarcan en Barcelona llegan a la ciudad en avión.
Ahora bien, para lograr este incremento de vuelos de largo radio, la Cambra considera prioritario la ampliación del aeropuerto. Santacreu volvió a pedir aquí una reforma de la gobernanza de El Prat para que el Govern de la Generalitat pueda participar en ella.
