Hablar de nueva economía puede parecer, a veces, hablar de un futuro todavía lejano. Pero basta observar algunos de los cambios que ya se están produciendo para comprobar que ese futuro ha empezado. Bancos que utilizan la inteligencia artificial para relacionarse de otra manera con sus clientes; robots que ayudan a los cirujanos a operar con mayor precisión o vehículos que circulan de forma autónoma.
Muchas de esas realidades volvieron a encontrarse del 5 al 7 de octubre en la Barcelona New Economy Week (BNEW), evento organizado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) en DFactory Barcelona. Una séptima edición que reunió ocho ámbitos –Talent, Aviation & Space, Health, AI, Agrofood, Energy, Gaming y Science– y volvió a apostar por conectar sectores que tradicionalmente han avanzado por separado.

La inteligencia artificial atraviesa la industria, las finanzas, la salud o la movilidad. La innovación tecnológica obliga a pensar en talento y formación, mientras que el desarrollo económico resulta difícil de desligar de la sostenibilidad y de su impacto sobre las personas y el territorio. Las fronteras entre sectores son cada vez más difusas.
Para Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), esa capacidad de conectar explica en buena medida la razón de ser de BNEW. “La economía está cambiando de una manera rapidísima, como nunca en la historia de la humanidad, y por eso el Consorci decidió crear un espacio donde los sectores se encuentran y debaten para buscar soluciones”.

La evolución del encuentro refleja la velocidad de esos cambios. BNEW nació en 2020, en plena pandemia, y siete ediciones después ha ampliado tanto los ámbitos que aborda como la manera de acercarlos a los asistentes. Ya no se trata solo de escuchar hablar de innovación, sino de verla aplicada. “La nueva economía no es algo abstracto, sino que está a nuestro alrededor”, resume Navarro, que destaca una edición en la que se han podido “ver, tocar y experimentar” proyectos relacionados con campos como la IA, el gaming, el talento, el sector aeroespacial o la alimentación.
Blanca Sorigué, directora general del CZFB, también destaca la voluntad de BNEW de conectar sectores tradicionalmente aislados. “Veíamos que eran sectores muy endogámicos. Lo que hace BNEW es demostrar que conectando sectores se transforma la realidad para lograr mejores oportunidades para todos”.

La IA sale del laboratorio
La inteligencia artificial se ha introducido en el funcionamiento cotidiano de empresas de prácticamente cualquier sector. Para Ricardo Oliver, responsable de Transformation de IA de BBVA España, el reto ahora es integrarla en el negocio. “Lo primero que hay que hacer es dejar de considerar iniciativas aisladas para realmente integrarla en la estrategia de la empresa y ver cómo afecta a cada uno de los procesos”, explica. En BBVA, la extensión de herramientas de IA a los empleados, los acuerdos con socios tecnológicos y la creación del área global AI Transformation forman parte de ese proceso.
En el sector financiero, esa transformación puede cambiar incluso la relación entre banco y usuario. La IA permite analizar mejor la información y anticiparse a las necesidades para ofrecer respuestas más personalizadas. “Queremos pasar de un banco con el que el cliente opera a uno con el que conversa”, destaca Oliver.

Pero cuanto mayor es la capacidad de la tecnología, más importante resulta preguntarse cómo se utiliza. Fernando de Santos Loriente, coordinador de IAON en Ibercaja, destaca una característica que explica la rapidez con la que la IA se extiende. Se trata de su accesibilidad. “Es una revolución para todo el mundo”, señala. A diferencia de otras tecnologías, no exige necesariamente dominar un lenguaje técnico para empezar a utilizarla. Las personas pueden relacionarse con ella utilizando su propio idioma.
Esa facilidad de uso hace todavía más relevante establecer límites y garantías. De Santos defiende una regulación que permita avanzar sin perder de vista los derechos de las personas. “Con la regulación podemos conseguir que esta revolución esté al servicio de las personas”, y subraya la importancia de acompañar la innovación con “ética y responsabilidad”.

Robots en el quirófano
La robótica quirúrgica lleva años evolucionando, pero su desarrollo abre ahora la puerta a intervenciones más precisas y a una utilización más eficiente de recursos. “La robótica está transformando las cirugías para facilitar al cirujano nuevas herramientas de trabajo que garanticen una mayor precisión y una mejor ergonomía”, explica Àngels Sánchez, directora de I+D de Rob Surgical.
Sánchez explica que uno de los objetivos de la tecnología desarrollada por la compañía es reducir el tiempo de preparación previo a la intervención, un periodo que no aporta valor al acto quirúrgico y que supone un coste para las instituciones hospitalarias. Ganar eficiencia en esta fase permite aprovechar mejor los recursos.

El reto va más allá de desarrollar máquinas cada vez más sofisticadas. Se trata también de conseguir que estas soluciones puedan extenderse. Para Sánchez, espacios como BNEW permiten explicar tecnologías en las que las empresas llevan años trabajando y avanzar hacia un objetivo de mayor alcance, como es democratizar el acceso a la robótica en los hospitales.
Tecnología y talento,
dos caras del mismo cambio
Las nuevas tecnologías modifican procesos y transforman los perfiles profesionales que necesitan las empresas. DFactory Barcelona ofrece una muestra de esa evolución. Como explica Blanca Sorigué, el ecosistema reúne alrededor de 50 empresas y más de 700 profesionales, con perfiles especializados en inteligencia artificial, ciberseguridad, sensórica o impresión 3D.
El desafío pasa ahora por conseguir que formación y mercado laboral evolucionen a velocidades más parecidas. Las propias empresas, explica la directora general del CZFB, están formando a sus trabajadores para cubrir las nuevas necesidades, de ahí la importancia de reforzar las alianzas entre academia, empresa y talento.
Elegir conducir o no
La movilidad también empieza a transformarse con la IA. Tensor Robocar desarrolla un vehículo autónomo equipado con más de un centenar de sensores, entre cámaras y radares, que recogen información del entorno para mejorar la seguridad. “Cuando toma decisiones, lo hace con mucha más información de la que tienen los humanos a su alrededor”, explica Hugo Fozzati, director de negocio de Tensor Robocar.
La autonomía también puede cambiar nuestra relación con el tiempo. “Queremos que cada uno tenga la opción de conducir cuando quiera conducir, pero no la obligación de hacerlo”, dice Fozzati. Si el vehículo asume la conducción, los ocupantes pueden dedicar el trayecto a trabajar, leer, descansar o estar con la familia.

El territorio se transforma
La nueva economía, sin embargo, no se construye solo con tecnología. Necesita lugares donde desarrollarse y condiciones que permitan convertir la innovación en actividad económica y oportunidades. Para Elisabet Tejero, directora de Políticas Sociales e Igualdad del Área de Desarrollo Social y Económico del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), la palabra clave es territorio. “El territorio es el lugar que hemos de preparar para que la nueva economía y la existente puedan desarrollarse siguiendo modelos tecnológicos, sostenibles y sociales”, considera Tejero.
Eso implica crear espacios productivos diversificados y especializados, bien conectados y dotados de servicios de calidad. También es necesario construir entornos que favorezcan la actividad económica, respondan a las necesidades de quienes trabajan en ellos y contribuyan a mejorar la competitividad del territorio. A ello se suma una condición esencial. El empleo que generen estos espacios debe ser de calidad y contribuir a concentrar talento.

La visión de Tejero amplía el debate sobre la innovación. La transformación económica no depende únicamente de incorporar tecnologías, sino también de cómo se organizan los espacios productivos y de su capacidad para generar oportunidades que alcancen al conjunto de la sociedad.
Encontrarse para avanzar
IA, finanzas, movilidad, cirugía, territorio, formación… La diversidad de los temas abordados ayuda a entender una de las ideas que deja BNEW. Las grandes transformaciones económicas difícilmente pueden desarrollarse de forma aislada.
Tejero define el encuentro como una oportunidad para poner en contacto a quienes invierten, investigan, innovan desde las empresas o gestionan el territorio desde las administraciones. Ese intercambio permite “generar complicidades” y conocer mejor las posibilidades existentes para impulsar “un desarrollo ecosostenible y con una perspectiva de igualdad social”.

También Oliver destaca el valor de compartir experiencias en un momento caracterizado por la velocidad del cambio. “Foros como BNEW nos ayudan a entender qué está pasando, cuáles son las experiencias que funcionan y las que no funcionan” y a compartir conocimiento entre empresas de distintos sectores para ser más competitivas.
De Santos lo expresa desde otra perspectiva. Cuando profesionales de distintos ámbitos comparten conocimientos surgen conexiones que difícilmente aparecerían dentro de cada sector. Ese intercambio contribuye, asegura, a construir “un tejido empresarial más preparado y con mucho más contexto para actuar”. Fozzati también destaca la importancia de intercambiar ideas para avanzar en el desarrollo de la inteligencia artificial, mientras que Sánchez reivindica estos espacios para acercar a la sociedad innovaciones que ya están en marcha.

BNEW es un evento que dura tres días. Las transformaciones que reúne, no. Quizá ahí radique su principal función. Durante unas jornadas las concentra para que sectores distintos puedan mirarse, escucharse y descubrir que buena parte de los retos que afrontan son compartidos. Como resume Blanca Sorigué, “BNEW transforma la nueva economía para que todos y todas tengamos las mejores oportunidades en estos sectores”.
BNEW 2026, en cifras
La séptima edición de la Barcelona New Economy Week cerró sus puertas con más de 12.000 participantes procedentes de 96 países y 11.753 contactos de networking. Durante tres días, DFactory Barcelona reunió a 270 expertos en 50 sesiones dedicadas a ocho ámbitos de la nueva economía.
La innovación tuvo un importante escaparate en el BNEW Startup Innovation Hub, con más de 100 startups y 40 proyectos finalistas, que presentaron soluciones relacionadas con la salud, la inteligencia artificial, la alimentación o la movilidad, entre otros campos. A ello se sumaron más de 50 experiencias inmersivas, concebidas para acercar la innovación a los asistentes de una manera tangible.
El CZFB ya ha confirmado que BNEW volverá en octubre de 2027, de nuevo en DFactory Barcelona, en una octava edición marcada por la ampliación de las instalaciones y el desarrollo del DFactory Barcelona District.
