La producción de acero registró un retroceso del 19% en el primer trimestre del año en España debido en parte a cierto efecto anticipatorio ante la entrada en vigor en julio del nuevo régimen de control de importaciones extracomunitarias en la UE, mucho más estricto que el actual. La caída en España es más acusada que en otros países, pero las empresas son optimistas porque se ven ahora protegidas frente a las importaciones desleales.
“En previsión de la entrada en vigor de las nuevas medidas, ha habido mucha mayor importación de producción, a lo que se suma que una de las plantas más grandes de España ha tenido una parada técnica”, ha explicado Carola Hermoso, directora general de Unesid, durante la rueda de prensa previa a la junta anual de la asociación siderúrgica para explicar el fuerte retroceso al inicio del año.
En julio entrará en vigor el nuevo reglamento comunitario que reduce en un 40% las cuotas de importación libre de aranceles y que eleva del 25% al 50% los gravámenes que se aplican a la producción que supere estos volúmenes. Antes de esa fecha, Bruselas debe fijar los países extracomunitarios a los que se aplicarán mayores restricciones.
“Un punto de inflexión” este año
“El 2026 tiene que ser un punto de inflexión”, ha afirmado el presidente de Unesid, Bernardo Velázquez. “La industria está en el centro del debate europeo y la siderurgia es la punta de lanza”, ha señalado. “Estamos ilusionados” y confiados en “una recuperación” a partir del 2027, ha añadido en alusión a la entrada en vigor del CBAM, que es como se conoce por sus siglas en inglés el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono que grava las importaciones basándose en su impacto ambiental.
El mercado global del acero, aseguran las empresas españolas, adolece de un problema de sobrecapacidad provocado sobre todo por China, que elevó el año pasado un 12% sus exportaciones, hasta niveles récord. Una de cada tres toneladas de acero consumidas en España procede ya de terceros países, afirma Unesid. La sobrecapacidad asciende a 640 millones de toneladas.
“Europa está sufriendo una crisis industrial importante”, ha afirmado Velázquez, después de comentar que los niveles de producción actuales se encuentran todavía por debajo de los registrados en el 2018. Se ha mostrado además partidario de aplicar el Made in Europe, sobre todo para que las obras públicas se confíen sobre todo a empresas europeas.
Hermoso ha calificado además de “bastante positivas” las medidas del plan de choque del Gobierno frente a los efectos de la guerra en Irán, que han reducido en cerca del 14% el coste energético de la siderurgia. En la reunión de esta semana del sector con el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, las empresas le han pedido que las medidas tengan “carácter estructural”.
La siderurgia pide a Cuerpo que convierta en estructurales las medidas contra la guerra en Irán
“Tenemos un problema estructural de base que tenemos que atacar”, ha afirmado. Entre otras peticiones, Unesid está trasladando que el Gobierno eleve a 1.000 millones de euros las compensaciones por los sobrecostes del CO2, a la vista de que se van a incluir a unos 20 sectores nuevos en este mecanismo.
Para este año, la previsión es que la demanda de acero aumente un 0,4% en Europa, según la asociación Eurofer, y entre el 0,5% y el 0,6% en España, según Unesid. “Todo ello apoyado en el nuevo instrumento de defensa comercial”, ha precisado Hermoso.
Entre las quejas de Unesid figuran las relacionadas con el precio de la electricidad, que acaba superando el de otros países europeos tras la aplicación de impuestos y peajes, y el del elevado absentismo laboral.
