Los servicios técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ya tienen listo el informe que evalúa si la central nuclear de Almaraz está en condiciones de extender su vida útil hasta 2030.
Siete meses y unos pocos días después de que el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico trasladase el encargo, este ha concluido. Pero, en lugar de elevarlo directamente al pleno del CSN para su aprobación como estaba previsto en un primer momento, se ha convocado una comisión de evaluación para que los técnicos expliquen, en dicha sede, todos los detalles del análisis.
Los miembros del pleno serán los encargados de ratificar o no las conclusiones de dicho análisis. Una decisión que, si todo va como está previsto, se producirá el miércoles 1 de julio, según ha podido saber La Vanguardia.
En principo, esa ratificación estaba prevista para este miércoles 24 de junio “pero dada la complejidad y el alcance del tema se modificado la planificación y se ha convocado una Comisión de Seguridad para que los técnicos lo expliquen”, aseguran fuentes conocedoras del proceso.
El objetivo es que los cinco miembros del pleno del CSN cuenten con las información técnica suficiente para adoptar una decisión que es transcendente pra España. Porque el hecho de ampliar o no la central nuclear de Almaraz va más allá de esta infraestructura en concreto. Según las empresas propietarias de Almaraz, el futuro de esta infraestructura afecta al resto de las plantas nucleares del país.
El futuro de la central quedará ligado al posicionamiento político dentro y fuera del CSN
Por lo que la decisión que se espera del CSN puede implicar si España abandona o no la energía nuclear en un momento crítico desde el punto de vista de estabilidad del sistema, garantía de suministro y soberanía energética.
En el ámbito técnico, las sensación son positivas. Las empresas energéticas están convencidas que el informe que los técnicos elevarán al pleno de CSN será favorable a la prórroga de Almaraz. “Cumplimos las tres líneas rojas: no afectar no al bolsillo de los ciudadanos. no a los impuestos, que fuera segura, y que fuera adecuada para lo que es la seguridad de suministro”, aseguraba el pasado jueves el director general nuclear de Endesa, Gonzalo Carbó, durante su intervención en el Foro Económico y Social del Mediterráneo, que se celebró en Barcelona.En el mismo evento, el consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz Tagle, recalcó que dado que Almaraz es una central que cumple con todas las calificaciones de seguridad y tiene las mejores notas de las agencias nacionales e internacionales en materia nuclear, lo más que se espera de la decisión del CSN es que reclame a las propietarias de la central “hacer unas inversiones que entendemos razonables y en un plazo en donde podremos amortizar esas inversiones”.
El pasado mes de mayo, Almaraz finalizó la recarga de su unidad I en la que se han invertido 50 millones de euros y en la que se han realizado más de 13.000 trabajos y 15 modificaciones de mejora y actualización tecnológica. Entre ellas, la revisión general y reacuñado completo del estátor del alternador principal, lo que garantiza plenamente la seguridad y la fiabilidad de la instalación durante, al menos, 20 años más.
El secretario general del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrinas, se unía al optimismo de las eléctricas y daba por sentado el pasado miércoles que el informe del CSN será favorable a la ampliación y pedía que “el Gobierno (de su mismo color político) no demore la prórroga de la Central Nuclear de Almaraz y otorgue un “sí” inmediato nada más conocerse el resultado del informe elaborado por el Consejo de Seguridad Nuclear (CNA).
El informe de CSN es prescriptivo pero solo vinculante si fuera negativo. Es decir, si resolviera que la central no cumple con las garantías técnicas para seguir funcionando. Un informe técnico favorable a la ampliación debería ser un seguro de aprobación por el pleno de CSN. “No es habitual votar en contra de lo apuntado por los informes técnicos”, aseguran quienes conocen el funcionamiento del organismo.
Las empresas han invertido 50 millones y han actualizado la instalación para durar hasta 20 años más
Pero en esta ocasión no todo está tan claro. Hay dos posiciones más o menos fijadas. La del consejero Javier Dies, nombrado por el PP, que votará a favor y la de Francisco Miguel Castejón, el hombre de Podemos, que estaría en contra. La partida se juega entre el presidente Juan Carlos Lentijo, y, sobre todo, la vicepresidenta, Pilar Lucio y Silvia Calzón ambas nombradas por el PSOE.
A partir de ese momento, el procedimiento administrativo marca que el ministerio que lidera Sara Aagesen debe pronunciarse en un máximo de dos meses, sobre si Almaraz puede seguir funcionando hasta 2030 o no. La postura oficial del Ejecutivo español es mantener el cierre ordenado del parque nuclear según el calendario vigente, que va de 2027 a 2035, como parte del PNIEC.
