Las aerolíneas acaparan combustible ante el temor a quedarse sin suministro

La creciente tensión en Oriente Medio y su impacto sobre el suministro global de petróleo están empezando a trasladarse al sector aéreo europeo. Con el estrecho de Ormuz operando muy por debajo de su capacidad habitual, crece el temor a posibles problemas de abastecimiento de fuel en las próximas semanas. Ante este escenario, las aerolíneas han comenzado a activar planes de contingencia para garantizar sus operaciones, entre ellos el llamado tankering.

¿Qué es el tankering y por qué se utiliza en aviación?

El tankering es una práctica utilizada por las aerolíneas que consiste en cargar más combustible del necesario en un aeropuerto para evitar repostar en el destino. Es decir, el avión despega con los depósitos más llenos de lo habitual para poder hacer el vuelo de vuelta sin depender del suministro en otro aeropuerto. Aerolíneas como British Airways o Easy Jet, ya emplean esta práctica para aprovechar las ventajas económicas de algunos aeropuertos.

Tradicionalmente esta técnica se ha usado por razones económicas, cuando el combustible es más barato en un aeropuerto que en otro. Pero en el contexto actual, responde sobre todo a un motivo de seguridad, el temor a posibles problemas de abastecimiento de queroseno en determinados destinos.

Este riesgo está vinculado a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, especialmente en el estrecho de Ormuz, un punto clave por donde pasa una quinta parte del petróleo y el gas mundial. La fuerte caída del tráfico marítimo en esta ruta ha encendido las alertas sobre la disponibilidad de combustibles, incluido el de aviación.

¿Cómo están reaccionando las aerolíneas ante esta situación? 

Algunas aerolíneas están ajustando su programación de vuelos o revisando rutas para minimizar riesgos. También están reforzando la planificación logística del combustible, anticipando posibles interrupciones en la cadena de suministro.

En paralelo el sector sigue de cerca las advertencias de organismos internacionales como la Agencia Internacional de la Energía, que ha señalado que Europa podría enfrentarse a tensiones en el suministro de combustible de aviación en cuestión de seis semanas si la situación no se agrava.

¿Qué consecuencias puede tener el tankering sobre elmedio ambiente?

Aunque el tankering aporta seguridad operativa y económica, esta estrategia también tiene efectos negativos. Transportar más combustible implica más peso en el avión y por ende, un incremento en el consumo de combustible durante el vuelo. Para evitar repostar, se acaba quemando más combustible. Solamente en Europa las emisiones contaminantes que genera la práctica equivalen a las de una ciudad con una población de 100.000 habitantes.

Esto se traduce en mayores costes operativos para las aerolíneas, y sobre todo, en un incremento de las emisiones CO2, lo que empeora el impacto medioambiental del transporte aéreo. Además si muchas compañías adoptan esta práctica de forma generalizada, puede generar tensiones adicionales en los aeropuertos mejor abastecidos, ya que la demanda de combustible se concentra en determinados puntos.

¿Puede afectar esta crisis a los pasajeros?

Sí, aunque de forma indirecta. Si la situación del suministro se complica, los pasajeros podrían notar efectos como un encarecimiento de los billetes debido al aumento de los costes del combustible, así como notar consecuencias en las medidas operativas adoptadas por las aerolíneas.

Algunas de estas medidas podrían ser ajustes en la oferta de vuelos, con reducciones de rutas o frecuencias, especialmente en trayectos menos rentables. En escenarios más extremos, no se descartan retrasos o cambios logísticos si el abastecimiento se vuelve irregular en algunos aeropuertos.

Por ahora, el sector intenta anticiparse para evitar alteraciones graves, pero la evolución del conflicto en Oriente Medio y del tráfico energético global será clave para determinar el impacto final en los viajeros.

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