El presidente de Ryanair, Michael O’Leary, ha advertido este martes que los billetes de avión sufrirán la mayor subida de la historia en el 2027 en Europa por el incremento del coste del combustible tras el estallido de la guerra de Irán. Según sus cálculos, el año que viene los vuelos costarán hasta un 20% más, ha detallado en una rueda de prensa en Bruselas. “En los próximos 12 meses, vamos a ver —diría yo— el mayor aumento de las tarifas aéreas de la historia en Europa”, ha afirmado O’Leary, sobre todo con la temporada estival en el foco.
”Les animaría, si quieren volar el próximo verano, a reservar sus vacaciones tan pronto como sea posible, porque los precios van a disparar, aunque luego probablemente Europa los subsidiará”, se ha quejado el directivo, asegurando que grandes aerolíneas como Lufthansa o Air France recibirán ayudas en ese escenario.
O’Leary ha detallado que la mayoría de las aerolíneas europeas, incluida la suya, no tienen coberturas significativas para el 2027 que las protejan frente a un aumento de los precios del petróleo, disparados desde febrero tras el inicio del conflicto en Oriente Medio. Además, plantea que habrá una menor capacidad en el mercado por posibles quiebras y compras de aerolíneas, ya que el entorno de mayores costes llevará al límite a muchas compañías. A esto suma el incremento de las tasas, que ensombrece aún más el panorama para el sector.

Pese al incremento de los precios para el consumidor, el irlandés asegura que el margen de las aerolíneas se contraerá porque no servirá para compensar el incremento del coste del combustible. Al entrar al detalle, dice que a partir de abril la mayoría de aerolíneas tienen poca cobertura sobre los precios del fuel. En su caso, apenas el 15% está cubierto a precios de 85 dólares el barril, con unos precios al contado que ahora son del doble.
El directivo ha anunciado en la rueda de prensa que recorta 20 rutas y más de un millón de asientos desde Bélgica este invierno por los planes de las autoridades locales de incrementar las tasas aéreas. La decisión afecta a Barcelona, Madrid, Valencia y Málaga. Entre exabruptos, ha arremetido asimismo contra la regulación en otros mercados como Francia, donde Ryanair también reducirá su presencia en respuesta a un aumento de las tasas. Es algo que también la ha enfrentado a las autoridades en España.
Con la incertidumbre de fondo, la aerolínea espera un panorama menos boyante. El mes pasado ya rebajó su objetivo anual de pasajeros para el ejercicio fiscal, anunciando que ofrecerá menos plazas durante la temporada de invierno, periodo de menor actividad.
