Los policías acusados de reventar un ojo a Roger Español justifican que estaban en peligro extremo el 1-O

En el noveno aniversario del referéndum del 1 de Octubre, los cuatro policías nacionales que cargaron contra los votantes y dispararon una pelota de goma que reventó el ojo del manifestante, Roger Español, han respondido en un juicio por aquellos hechos. Los agentes han justificado su actuación aduciendo que en el momento que empezaron a disparar pelotas de goma contra los manifestantes se encontraban en “peligro extremo”. De esta manera intentaron justificar que los disparos se produjeron a tan solo 15 metros, distancia que solo prevé la normativa para casos extremos. Han asegurado que en el momento de hacer uso del material antidisturbios se defendían de una “masa” que les “hostigaba” y les lanzaba toda clase de objetos, desde botellas a ladrillos o palos.

Aquella actuación, han justificado, se produjo cuando intentaban replegarse después de haber intervenido las urnas y al poco de haber intentado una negociación a través de unos bomberos para que los manifestantes los dejaran marcharse.

El escopetero responsable del disparo contra Roger Español ha declarado que en el momento de apretar el gatillo “no apuntó ni se fijó a dónde iba la pelota de goma. Ha justificado que su visión quedaba interferida por los escuderos que tenía delante y no pudo ver ni que había manifestantes levantando las manos ni vio como Roger Español caía al suelo después de que la pelota de goma le impactara en el ojo. Ha explicado que recibió la orden de disparar y lo hizo a 15 metros de los manifestantes y hacia el suelo para que la pelota rebotara.

El escopetero asegura que disparó a 15 metros tras recibir una orden

El inspector acusado, jefe del Grupo Camel 50, ha indicado que fue él quien dio la orden a ‘viva voz’ para que los escopeteros efectuaran los disparos, y que en ese momento la masa de gente estaba a unos 20-25 metros de distancia, aunque ha precisado que iba fluctuando y no estaba fija todo el rato. Por su parte, uno de los subinspectores acusados, jefe del subgrupo 54, que estaba a cargo del escopetero y que dependía jerárquicamente del jefe del Grupo Camel 50 -también procesado-, ha manifestado que ese día sufrieron numerosas agresiones y que recibió la orden de lanzar pelotas de goma “a viva voz” directamente del inspector.

La acusación particular, en representación de Roger Español, que ejerce el abogado Benet Salellas, ha dicho que la policía actuó con dolo y que el resultado “no era inimaginable”, pues en aquel momento las pelotas de goma tenían consideración de arma peligrosa y habían sido prohibidas por el Parlament y por el Parlamento Vasco por su peligrosidad.

La sesión estuvo suspendida durante tres horas después de que el inspector acusado no asistiera al juicio después de haber tenido un episodio de hipertensión. La abogada del Estado, que representa a los acusados, pidió excusas al tribunal, si bien, no presentó ningún justificante médico lo que ha irritado a las acusaciones. De hecho, el propio Salellas ha pedido al tribunal que ordenara la detención del inspector por incomparecencia no justificada. Sobre las 12:20h, la vista oral se ha retomado después de que el inspector haya hecho acto de presencia al haberse recuperado.

Las acusaciones en sus conclusiones han mantenido intactas sus peticiones de pena de entre 9 y 13 años de cárcel para los acusados al ver acreditado que los policías actuaron siendo conscientes de que podrían causar lesiones graves. La Fiscalía y la Abogacía del Estado piden la absolución. El juicio quedará visto para sentencia este viernes. 

Toni Muñoz López (LV)

Redactor de tribunales. Autor del libro ‘Solo tú me tendrás’ sobre el crimen de la Guardia Urbana. Ha trabajado en la Cadena SER y en RAC1. Licenciado en Periodismo (UPF) y Ciencias Políticas (UAB)

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