Los Veintisiete diluyen la ambición del supervisor europeo de los mercados de capitales

Decepción en la Comisión Europea por el acuerdo al que han llegado este viernes los países comunitarios sobre la integración de los mercados financieros de la UE. Los ministros de Finanzas de la UE han aprobado los elementos clave de su posición negociadora sobre las nuevas medidas esenciales para reforzar los mercados de capitales de la UE, que, entre otras cosas, supone dejar en manos del supervisor europeo de los mercados de capitales la vigilancia de los grandes centros de negociación de valores y proveedores de criptoactivos. Sin embargo, la propuesta ha sido diluida respecto a las intenciones iniciales del Ejecutivo comunitario, ya que el acuerdo deja fuera a operadores clave como la alemana Deutsche Börse y Bolsas y Mercados Españoles (BME).

“Lamentamos profundamente que el compromiso que se encuentra ahora sobre la mesa se quede muy por debajo del nivel de ambición necesario para alcanzar los objetivos del paquete de integración y supervisión de los mercados”, ha denunciado la comisaria europea de Servicios Financieros, la portuguesa Maria Luís Albuquerque. 

Decepción

La Comisión lamenta que “desincentiva que los operadores alcancen una dimensión suficiente a escala europea”

El acuerdo, liderado por la presidencia irlandesa del Consejo de la UE, busca ampliar las competencias de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), con sede en París, para que supervise directamente a las grandes plataformas de negociación, a las cámaras de contrapartida central y depositarios de valores, así como a todos los proveedores de criptoactivos. Esto permitirá, según sus promotores, una supervisión más consistente de los operadores del mercado considerados más importantes para la economía de la UE, al tiempo que aumentará la confianza en el mercado.

Sin embargo, el pacto entre los Gobiernos termina excluyendo a cuatro centros de negociación, tres cámaras de contrapartida y dos depositarios de valores con respecto a la propuesta de Bruselas, unas firmas “claramente significativas” según la comisaria Albuquerque. También limita los controles a los criptoactivos a los mayores proveedores, y modifica los criterios para clasificar al resto de firmas como significativas. En la práctica, esto significa que serán menos las entidades supervisadas por la ESMA, lo que, según Albuquerque, manda “la señal equivocada” porque “desincentiva que los operadores alcancen una dimensión suficiente a escala europea”.

Además, el acuerdo prevé un mayor papel de los supervisores nacionales, como la CNMV española, en una junta que podrá pedir ser consultada antes de tomar decisiones importantes. El ministro español de Economía y vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha votado a favor del acuerdo como un paso importante en la “buena dirección”, aunque ha reconocido que habría preferido una mayor ambición en algunos aspectos. 

También Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha compartido las “preocupaciones” del Ejecutivo comunitario.  Ahora la pelota pasa al tejado del Parlamento Europeo, que podría ser más duro que los Estados miembros. “Nos hubiera gustado un resultado más ambicioso. Pero, aunque aún queda camino por recorrer, el acuerdo de hoy es un paso importante en las negociaciones”, ha reconocido el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis. 

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

También te puede interesar