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La declaración se realizó en el marco del primer Diálogo Estratégico bilateral.
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Kaja Kallas sostuvo una reunión separada con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
En el marco de la VIII Cumbre México-Unión Europea celebrada esta semana, el canciller Roberto Velasco Álvarez y la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, anunciaron la intención de fortalecer la colaboración bilateral en materia de seguridad financiera.
El foco principal incluye el combate al lavado de dinero y el uso ilícito de criptomonedas por parte de organizaciones criminales transnacionales. Durante la conferencia de prensa del 21 de mayo, el canciller Velasco Álvarez declaró:
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Hemos conversado el día de hoy sobre cómo hay organizaciones criminales que están realizando actividades a nivel global, como es el caso del lavado de dinero, por supuesto también lo que tiene que ver con el uso de criptomonedas para este tipo de actividades ilícitas. Así que tenemos la intención de mantener un diálogo y buscar posibilidades de cooperación para hacer frente a este tipo de amenazas y de actividades.
Roberto Velasco, canciller de México
Esta declaración marca un paso concreto hacia una mayor coordinación entre autoridades mexicanas y europeas, particularmente con Europol. El objetivo es mejorar el intercambio de inteligencia financiera y táctica para rastrear flujos ilícitos en redes descentralizadas o como también se les conoce, «blockchain», y otros activos digitales.
La iniciativa se enmarca en la firma del Acuerdo Global Modernizado, que actualiza las relaciones comerciales y políticas entre México y la UE vigentes desde el año 2000.

Para el ecosistema de las criptomonedas, el anuncio es relevante pero no sorpresivo. La Unión Europea ha desarrollado uno de los marcos regulatorios más avanzados del mundo con el reglamento MiCA, que impone obligaciones de registro, transparencia y prevención de lavado a los proveedores de servicios de criptoactivos.
México, por su parte, ha fortalecido sus normas contra el lavado de dinero (AML) a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y ha venido incorporando reportes de operaciones con activos virtuales.
Expertos de la firma de investigación Chainalysis señalan que el uso de criptomonedas por el crimen organizado suele concentrarse en stablecoins y transacciones en exchanges centralizados o protocolos DeFi con poca supervisión.
Según datos históricos de los referidos investigadores, aunque el porcentaje de volumen ilícito en criptomonedas es bajo (generalmente por debajo del 1% del total), los montos absolutos son significativos de unos 154.000 millones de dólares y requieren herramientas especializadas de análisis on-chain.
En el caso particular de México, no es la primera vez que se habla de incrementar esfuerzos en contra del uso ilícito de criptomonedas. En marzo de este año, CriptoNoticias informó que el país avanzaba en el endurecimiento de sus controles contra el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo en el ecosistema de criptomonedas. Lo anterior de acuerdo con el reporte State of the Crypto Industry 2026 de SumSub.
La cooperación México-UE podría traducirse en programas de capacitación conjunta, protocolos de intercambio de información y mejores capacidades para identificar monederos y direcciones vinculadas a actividades criminales, respetando siempre los marcos de privacidad y derechos humanos.
Analistas del sector de las criptomonedas como Caroline Malcolm, exvicepresidenta de Política Global de Chainalysis, consideran que este tipo de alianzas internacionales son necesarias para evitar la fragmentación regulatoria global, que podría generar arbitraje normativo y refugios para capitales ilícitos.
Sin embargo, advierten que el equilibrio es clave: endurecer los controles sin desincentivar la innovación ni la adopción legítima de la llamada «tecnología blockchain» que en realidad es solo una parte de la tecnología Bitcoin.
El diálogo anunciado por el canciller Velasco representa un enfoque pragmático y colaborativo. Se trata de la profundización de un trabajo conjunto ya existente contra el crimen financiero transnacional. El éxito dependerá de la implementación práctica de estos compromisos en los próximos meses.
