
Las acciones ligadas a la inteligencia artificial han sufrido este martes un nuevo castigo en el mercado asiático, donde más alegrías han dado últimamente. El temor al avance de alternativas chinas y las dudas por la financiación del gasto pesaron en los inversores. El índice Kospi surcoreano, uno de los más expuestos a la tendencia, se ha dejado un 5,5%, el Nikkei nipón un 1,7% y en Taiwán el Taiex un 2%. Gigantes como Samsung o SK Hynix han cedido hasta un 10%. En EE.UU., el Nasdaq registra ligeras caídas.
La inquietud de los inversores ha aumentado después de que el consejero delegado de Broadcom, Hock Tan, comparara el sentimiento del mercado con un casino y advirtiera que financiar el desarrollo de la infraestructura de IA se convertirá en un problema clave.
Las palabras restaron atractivo a las acciones del sector, en un momento en el que las tasas de interés más altas empiezan a pasar factura a las enormes operaciones financiadas con deuda y amenazan a los saltos a bolsa que antes gozaban de toda la atención de los inversores. “La incertidumbre sobre si el ciclo alcista puede prolongarse hasta el 2028 y más allá parece estar afectando a las valoraciones y a los precios de las acciones” en los fabricantes de chips coreanos, ha planteado Ha Seok-Keun, director de inversiones de Eugene Asset Management.
También afecta que la china CXMT, una de sus rivales, ha logrado avances significativos en una nueva arquitectura de memoria en la que también trabajan Samsung y SK Hynix. Esto reaviva los temores sobre el rápido desarrollo de los fabricantes chinos de chips. “Si se trata principalmente de la competencia de China, el impacto negativo debería limitarse en gran medida al sector de las memorias e incluso podría beneficiar a otros eslabones de la cadena de suministro”, ha señalado Wolf von Rotberg, del banco J. Safra Sarasin.
Seúl ha vivido la mayor fuga de inversores desde junio, con la salida de unos 3.400 millones de dólares -unos 3.000 millones de euros-. En Europa las dudas también se reflejaban en las caídas de Infineon, firma de semiconductores, que cede un 1,5%, o del fabricante de máquinas para chips ASML, con un 1,3% en rojo.
”Los inversores ya no aceptan a pies juntillas las buenas noticias ni las valoraciones elevadas; están analizando con mucho más detenimiento las cifras y los fundamentos del negocio, mientras todo el sector vinculado a la IA sigue bajo la lupa”, ha señalado Tim Waterer, analista jefe de mercado de KCM Trade.
