Polémica en Colombia por la gestión de los equipos de rescate del terremoto

Un equipo de la famosa brigada de rescate Los Topos, creada en México en 1985, llegó a Cali, capital del Valle del Cauca y tercera ciudad más poblada de Colombia, pero no podrá participar de las tareas de busca de supervivientes del terremoto de magnitud 7,4 del pasado lunes porque el gobierno ha decidido que solo admitirá la intervención de unidades de Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador, países con gobiernos de derecha o ultraderecha.

La polémica ha llegado justo cuando se cumplían 72 horas desde el temblor con epicentro en la región del Chocó, el plazo a partir del cual la llamada “ventana de vida” se va estrechando y disminuyen las posibilidades de encontrar supervivientes entre los escombros. Según los datos presentados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el número de muertos asciende ya a un total de 273 y hay 3.824 heridos y 377 desaparecidos.

El terremoto de magnitud 7,4 arroja ya un balance de 273 muertos, incluido un ciudadano español

El ministro de Exteriores de Colombia, Omar Bula, se apresuró a descartar que hubiera razones ideológicas a la hora de rechazar la participación de los equipos de rescate y que se aceptaba la ayuda humanitaria de cualquier país. Pero los miembros de Los Topos Aztecas, que llegaron directamente de Venezuela tras mes y medio ayudando en labores de salvamento y desescombro por el doble sismo que sacudió en junio al país vecino de Colombia, permanecerán fuera de la zona afectada en respeto a los protocolos de coordinación operacional establecidos por las autoridades colombianas para gestionar la asistencia internacional y se limitarán a cooperar en la distribución de víveres y provisiones de México y otros países. Más de cien toneladas han llegado ya a Colombia.

El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Tamayo, justificó la decisión en que solo se aceptaba a los equipos de rescate reconocidos por el sistema internacional, pero Bogotá ha preferido reclamar a Washington que enviase unidades especializadas que no había ofrecido en lugar de aceptar a las mexicanas que llegaron por su propia voluntad.

La presidenta de México. Claudia Sheinbaum, de tendencia progresista, confirmó que la brigada mexicana está lista para intervenir en Colombia pero que hasta el momento no podían hacerlo “porque les piden otra certificación” y recalcó que los miembros de Los Topos han ayudado ya en operaciones de este tipo en 98 países.

El presidente ultraderechista de Colombia decretó ayer el estado de emergencia económica para enfrentar la crisis. “Es sin duda una tragedia de gran dimensión”, declaró De la Espriella, quien anunció la creación de un “fondo milagro” destinado a canalizar recursos “para la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos” afectados por el sismo.

El terremoto del lunes fue el más potente del siglo XXI en Colombia y afectó a la costa suroeste del país y a la región cafetera. Según la UNGRD, un total de 12.584 viviendas fueron destruidas, otras 74.873 dañadas y hasta 140 edificios se desplomaron. La emergencia ha afectado a 40.753 familias y a 403 municipios de 14 de los 32 departamentos del país.

Entre los 273 fallecidos se encuentra un ciudadano español con doble nacionalidad. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha indicado que todavía hay doce españoles en paradero desconocido desde el terremoto. Albares confirmó el envío de un paquete de ayuda de emergencia de un millón de euros para Colombia que incluye material de refugio, kits de agua y saneamiento y apoyo al personal sanitario.

Los soldados y los equipos especializados han tomado completamente el relevo de los voluntarios, lo que ha permitido reducir el ruido ambiental y organizar periodos de silencio para escuchar golpes, gritos o cualquier señal de vida entre los escombros.

La búsqueda en Cali, donde han muerto 74 personas, se cenra en edificios como Torres del Palomar, un bloque de apartamentos que se desplomó. Cali y Pereira, la capital del eje cafetero, han sido las ciudades más castigadas por el temblor de tierra, que se produjo tres días después de la toma de posesión de De la Espriella.

David Dusster Sánchez

Periodista, reportero y viajero. Redactor jefe de Narrativas Visuales de ‘La Vanguardia’. Profesor asociado del máster de periodismo BCN-NY de la UB. Premio Unicef (2001), Premi del Consell de Benestar Social (2002) y Premio Tiflos (2010)

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